Lunes 1 de Mayo del 2017
Mm... - Decía sin ánimo al entreabrir los ojos la pelicastaño quien el sonido de una llamada de celular la despertaba lentamente. Era su novio con el cual ya llevaban un tiempo con su relación.
Habían acordado que en que la despertaría de esa manera, ya que a veces la alarma de su celular fallaba. Además era más fácil, el no dejaría de llamarla hasta que despertara, él era así de insistente.
Mm... Bueno - Dijo somnolienta la muchacha contestando su celular.
Buenos Días mi vida - Dijo su contrario al teléfono - Ya es hora de despertar.
Jejeje. Buenos Días mi amor - Respondió la chica con cierta alegría en su interior. Le encantaba esos detalles pequeños que el hacía - Y tú tienes que ir a comer.
Si ya lose - Dijo el muchacho para después ser sermoneado por su madre para que comiera - Jejeje. Ya oíste.
Si, si. Ya se - Dijo disgustaba al saber que este tendría que colgar.
Bueno. Seguimos hablando por chat. Te amo. - Dijo su pareja con cierto ánimo.
Si, está bien amor. Yo te amo más. Yo cuelgo. Suerte y ten cuidado - Dijo ya algo más seria mientras colgaba el celular.
Desbloqueo su móvil para así dejarle un mensaje aclarando que tal vez se volvería a dormir, ya que ella no iría a clases exactamente. Al terminar, miro la hora en la parte superior derecha de su celular: 5:35 am. - Puff... - Bufo, No le agradaba la idea de tener que esperar tanto para esperar ir a la escuela, a ella le fascinaba, un pensamiento contrario por parte de sus demás amigos.
Aunque ella no fuera a levantarse tan temprano le gusta que el la despierte, le gusta saber que él está bien y que ira a la escuela. El a estar en una preparatoria diferente a la de ella, tienen turnos y horarios distintos.
El entraba a las 7, pero tenía que tomar el camión a las 6 y por ello se levantaba a las 5. Por su parte, la chica se levanta a las 5:30 am con la ayuda de su novio para entrar a las 8 de la mañana, siempre fue una chica puntual. Por ello le disgustaba la idea de llegar 10 minutos más tarde de la hora acordada. Además de otros factores internos.
Volvió a acostarse para dormir un rato más, pero este sueño fue interrumpido 2 horas después - Eh? - Decía la chica abriendo los ojos de apoco por la luz repentina de la habitación - Mm... ¿Hermano?- Dijo somnolienta
- Fart - Ese apodo tan grosero le decía su hermano para molestarla. Ellos dos tenía un rol, él era el hermano molesto y grosero, ella era la hermana cariñosa y respetuosa. De vez en cuando ella se dejaba llevar los insultos, ya que al fin y al cabo, era una forma de llevarse bien con ella.
- ¿Ya te vas? - Pregunto adormilada la niña a su hermano mayor.
- Si, ya me voy. ¿Puedes cerrar la puerta y agarrar las llaves para no regresarme? - Le dijo su hermano sin mirarla saliendo al patio.
- Si, está bien - Se levantó del sillón donde dormía y salió al patio de su casa para esperar a que su hermano abriera la puerta para el salir a su trabajo.
- Ten - Dice serio el pelinegro.
- Si. Adiós. Ten cuidado. Te veo al rato - Dijo la pelicastaño mientras se despedía y veía a su hermano irse. Al instante, entro y cerró la puerta. Agarro su celular para mirar la hora: 7:45 am, esperaba que a su hermano no se le hiciera tarde y llegara rápido. Con paso tranquilo subió cuidadosamente las escaleras para llegar al cuarto de su hermano - Oiga Ere - Le decía a la novia de su hermano.
- ¿Que pasa Vero? - Dijo la mujer tranquila y alegre.
- ¿Ya no va a entrar al baño? - Dijo aun adormilada.
- Si, Vero, fíjate que si - Dijo con sarcasmo la mujer. Ella tenía una personalidad muy graciosa - Jejeje, no te creas Vero. No ya no ¿Por qué? - Pregunto curiosa.
- Jejeje - Rio leve por el comentario - No, es que pues voy a ir a la escuela por mi horario y pues me voy a bañar - Dijo explicándole a su cuñada.
- A ya, ya veo - Dijo su contraria mientras terminaba de acomodar sus cosas para irse.
- Bueno, gracias Ere - Dijo despidiéndose de ella mientras baja las escaleras.
La chica se metió a bañar, se cambió, se arregló y alisto un dinero para un pago en su escuela. Al terminar de hacer todo para irse. Tenía que irse a despedir de su madre. Ella la cuidaba mucho, así que debía hacerlo.
- Mama - Dijo sacudiendo a su madre quien se hallaba dormida en la cama.
- Mm... ¿Que? - Pregunto adormilada la mujer.
- Ya me voy mami - Dijo explicándole a su madre.
- Que te lleve tu papa - Dijo rápidamente a su hija.
- No, me voy en cambio, igual no me voy tardar - Explico la muchacha a su madre.
- Bueno... Pero ten cuidado - Dijo acomodándose en la cama.
- Si ma - Dijo alejándose de la cama.
- ¿Ya llevas el pago? - Pregunto su madre.
- Si - Ya lo llevo, dijo saliendo de la habitación de sus padres. Su madre le empezó a decir un montón de cosas mientras bajaba las escaleras, las típicas frases como: "Ten cuidado", "no te tardes", "no te entretengas".
Tomo lo que debía llevar para irse, salió al patio, abrió el barandal y lo cerró con la llave que le dio su padre. Se encamino a la parada del camión a esperarlo para ir ansiosamente a la escuela. Mira su celular mientras escuchaba música: 9:20 am. Lo guardo para poner atención a su alrededor, ya que aun estando el sol. No debía confiarse del todo.
El camión no tardó en llegar, generalmente no tardan y no van tan llenos ya a estas horas de la mañana. Sube y se sienta en los asientos del medio. Justamente cambio la canción: Numb de Linkin Park. Le encantaba escuchar ese tipo de música están en el camión. Así que se relajó y siguió disfrutando del sonido en sus audífonos.
En menos de 10 minutos ella se levantó para bajarse, siempre se anticipaba para bajar, mejor que la deje antes que después. Pero fue de las pocas veces que la dejo en la puerta.
La escuela estaba a solo 30 minutos o menos caminando de su casa aquí y entre 5 y 10 minutos en camión. Como quería ser puntual, todo el camión.
Entra a la escuela y va directo a caja para pagar lo que tenía pendiente - Hola. Buenos Días - Dijo inmediatamente le abrieron la ventanilla.
- Buenos Días. ¿Tu matrícula? - Pregunto la mujer.
- 20-103 - Dijo la pelicastaño a la mujer.
- ¿Verónica? - Pregunto para afirmar.
- Si - Dijo de inmediato.
La mujer le dio la cifra apagar y la chica le dio la cifra. Mientras esperaba el papeleo de ello. Desbloqueo el celular para responder mensajes de su novio y del chat en WhatsApp de "Anónimos Alcohólicos". En donde algunos ya afirmaban haber llegado, otros ir en camino y los demás aun no había señal de estos.
Tomo los recibos y un poco del cambio. Fue directo a coordinación, en donde iría a recoger su horario para su siguiente tetramestre - Hola. Buenos Días - Se acercó al coordinador para saludarlo y proseguir a sentarse.
- Buenos Días Señorita - La saludo amable y alegremente - ¿Que se le ofrece? - Pregunto incrédulo.
- Vengo por el horario - Dijo la pelicastaño.
- ¡Oh! Claro. Jejeje. ¿Su matrícula? - Pregunto el mayor.
- 20-103 - Dijo amablemente.
- ¿Verónica? - Pregunto el peliblanco.
- Si - Afirmo la chica.
- Tetramestre 5, Turno Nocturno, Carrera BTTA - Prosiguió para comprobar que era ella.
- Si - Afirmo y el coordinador prosiguió a imprimir - Am... No sé si me puede imprimir las calificaciones del tercer parcial. Ya sabe... para mi mama - Dijo con algo de pena.
- Claro que si - Dijo sin duda alguna el mayor.
En lo que esperaba que se lo dieran junto a las últimas calificaciones y su horario. Saco su celular para responder nuevamente mensajes. En lo que termina de responder le llega una llamada: Mariana. Contesta rápidamente.
- ¿Bueno? - Pregunto cómo se acostumbra.
- ¿Bueno? ¿Vero? - Pregunto esperando respuesta.
- ¿Que paso Mariana? - Pregunto por la simple razón de que ella no llama a menos de ser una emergencia.
- ¿Dónde estás? ¿Ya llegaste a la escuela? - Pregunta mientras se oía el viento del otro lado del teléfono.
- Si, ya estoy en la escuela. Estoy pidiendo el horario y las calificaciones - Dice lo último algo bajo.
- Ah, está bien. ¿Me esperas? Yo ahora llego, en un rato más - Dijo con esperanza de que la contraria aceptara.
- Sí, claro. Aquí te espero - Dijo alegre.
- Bueno. Te veo. Adiós - Instantáneamente esta colgó.
- Aquí tiene Vero - Decía el peliblanco mientras extendía dos ojos de papel con los datos que ella pidió.
- Gracias Coordi - Los tomo y esta salió del lugar. Guardo los papeles en la bolsa que traía de costumbre cuando salía así o algún lugar donde llevase cosas muy pequeñas. Al terminar esta desbloqueo el celular para ver quienes habían llegado.
Los presentes en la escuela se hayan en el Salón 2 como es costumbre para ese grupo de amigos, así que se encamino a ese salón para ver a los pocos compañeros que había llegado.
- Qué onda papus - Dijo la pelicastaño empujando la puerta con violencia como era costumbre.
- ¿Que pedo? - Exclamo un chico delgado con cabello negro y ojos cafés cuyo nombre era Cesar.
- A la, te pasaste Vero - Dijo otro chico alto con cabello café y ojos oscuros, su nombre era Ricardo.
- ¡Ah! ¡Me asustaste! - Exclamo una chica que estaba sentada en los últimos bancos del salón, era chaparra, algo morena, ojos negros y ojos oscuros. Su nombre era Carolina.
- De nada - Dijo sarcásticamente la pelicastaño adentrándose al salón y sentarse en la silla detrás del escritorio - ¿Nada más han llegado ustedes? - Pregunto algo sorprendida.
- No, también llego Laurita, esta con Saira. Ahora viene - Dijo la pelinegro con el celular en la mano.
- Orlando ya casi llega, me mando mensaje hace rato - Dijo el ojicastaño de pie mirando a la chica.
- Ya. Mariana me llamo hace rato, me dijo que ya venía para acá. Y Jorge me dijo que a lo mejor vendría solo para estar con nosotros por lo de la comida - Dijo la pelicastaño.
- Ya vine - Dice una chica entrando al salón con ojos cafés y cabello pintado color castaño. Ella era Laura.
- ¡No! Muy mal Laurita. Yo aquí esperándote, está muy mal hacer esperar a la gente - Decía fingiendo con sarcasmo enojo.
- Perdóname. No sabía que ya habías llegado - Dice defendiéndose con una sonrisa.
- Jejeje - Ríe la pelicastaño con tal comentario.
- No, no, no - Decía una chica mientras entraba con otros dos chicos. La mujer tenía el cabello rojizo y ojos oscuros y grandes. Su nombre era Faviola.
- Hay bueno - Dijo el chico tras de ella. El chico era alto y moreno. Cabello negro y ojos oscuros. Su nombre era Orlando.
- ¡Bueno ya! - Dijo una chica que venía siguiéndolos. Era una chica con cabello oscuro y ojos cafés, era de estatura un poco más alta que las demás presentes. Su nombre era Abigail - Ya párenle - Decía algo frustrada.
- ¿Pero quién le quito el hueso a quién? - Dijo la pelicastaño mirando la escena
- Jajaja. Nada- Dijo la pelirrojo entre risas.
- ¿Qué onda men? Te llevo esperando un rato - Dijo el pelinegro a su amigo mulato
- Perdon - Dijo alargando la parte de la "R" - Pero no pasaba el camión así que me tarde -Prosiguió explicándole a su amigo.
- ¡Oh! Tengo una idea. Acérquense - Dijo la pelicastaño mientras los demás de acercaban. Mando unos cuantos mensajes hasta que ocurrió lo que esperaba.
- ¿Bueno? - Dijo una voz masculina del otro lado de la línea.
- Hola amor - Dijo la pelicastaño al celular.
- Hola mi vida - Dijo en respuesta a el saludo - ¿Que paso?.
- No es que estamos esperando a los demás, y se me ocurrió que me llamaras mientras - Le explico la chica a su contrario.
- No pos yo le llamo a José - Dijo la ojicastaño mientras mandaba mensajes.
- No, sabes que we - Decía el pelinegro a el pelicastaño - Márcale a Adrián we. Ya que no tengo Saldo - Dijo en forma de risa el chico.
- Hay voy - Dijo el pelicastaño marcándole a su amigo.
- Y yo, yo no le marco a nadie porque no tengo saldo - Dijo la pelinegro como comentario en alto a lo cual muchos se rieron.
Estuvieron un rato hablando entre llamadas, hasta que una dijo - Oigan Mariana ya llego, mando mensaje al grupo - Comento la pelinegro.
- Bueno. Entonces vamos - Dijo la pelicastaño para tomar la iniciativa y todos ir hacia donde se encontraba su amiga. Acto seguido todas la siguieron.
Cuando salieron todos seguían en sus respectivas llamadas mientras buscaban a su amiga por la avenida donde se encontraba la escuela hasta que la vieron - Miren allí esta apenas va a cruzar la calle - Comento la ojicastaño.
- ¡Oh! Si, ya la vi - Dijo la pelicastaño - Bueno amor te ha-.
La chica no pudo terminar de hablar, ya que el suelo y la tierra comenzó a temblar. Al principio pensó que caminaba mal, pero vio a sus amigos igual - ¿Un Terremoto? - Pensó la pelicastaño, pero ella sabía que era imposible, estaban rodeados de montañas así que solo había un 0.0000001% de posibilidades de que ocurriera - Amor - Dijo la chica con temor.
- ¿Qué pasa? - Pregunto algo asustado su pareja por su voz.
- El suelo... ¡El suelo está temblando! - Dijo casi en un grito. Mientras seguía ella y sus amigos por teléfono estos caminaban para estar en un lugar seguro.
- ¿Que? Pero... - El no alcanzo a terminar porque fue interrumpido por la chica
- Espera. Es que... - Reacciono al tacto, levanto la vista para llevarse un susto de muerte. Su amiga estaba cruzando la avenida, donde algunos carros ya chocaron por el movimiento en la tierra.
El temor fue más grande cuando comenzó a partirse lentamente el suelo. La pelicastaño asustada no por su vida, sino al de su amiga, corrió rápidamente mientras los demás aterrados por la travesía en la que se estaba adentrando.
- ¿Mi vida? - Dijo asustado su pareja al escucharla agitada.
- Mariana, tengo que... ayudarla - Dijo mientras corría hacia su amiga.
- ¡Vero no! Quédate ahí, estaré bien aquí - Decía firme pero asustada la chica.
Sujeta su muñeca con la mano en el celular pegado a la oreja - Estas loca si crees que te iba a dejar aquí sola - Dijo la pelicastaña a si contraria para regresar a la escuela evitando algunas aberturas de la tierra y carros sin control.
- ¿Mi vida? ¿Sigues hay? - Decía la pareja asustado por lo comunicase con su novia
- Tranquilo amor estoy-...
En ese momento una abertura frente de ellas se abrió más que las demás. Ambas de miraban asustadas. La pelicastaña sabía que como iba a terminar esto. La tierra comenzó a manipularse de forma vertical, ósea, la superficie donde estaba de sumió.
La pelicastaño que esto no pintaba bien. Podían temblar, ya que la altura no era mucha. La más fuerte se subió, Mariana fue la que escalo por experiencia y fuerza - Bien, toma mi mano - Mariana estiraba la mano a si acompañante para que subiera.
- ¿Mi vida? ¿Estás bien? - Preguntaba el contrario del otro lado de la línea.
- Si, esto - La superficie callo, la chica no se inmuto, solo vio que su amiga estaba cada vez más lejos de ella, dando a entender... que no tenía salvación. Lo último que escucho, fue que del otro lado de la línea comenzaron a gritar y la llamada se cortó.
Mariana se quedó muda, pero no perdió la consciencia y rápidamente se levantó para ir con los demás - Bueno... Amm... Tenemos que buscar refugio - Dijo Mariana tratando de esquivar el tema moviéndose hacia adentro de la escuela.
- Ella... - Dijo la pelinegro con la mirada perdida.
- No... - Logro decir la ojicastaño.
- Creo... Que debemos buscar refugio, eso hubiera querido ella - Dijo la pelirroja con la voz entre cortada y ojos aguados.
Mariana simplemente siguió caminando, ella tenía sangre fría para estas cosas así que no quiso tomar el tema para no perjudicar a sus compañeros. Al poco tiempo todos corrieron junto a ella para evitar los rayos, los vientos y la tierra temblando. Esto era un caos.
- Debemos entrar un salón rápido para colocarnos debajo de los escritorio - Decía la pelicastaña sin mirarlos. No recibió respuesta así siguió caminando hasta que escucho gritos atrás de ella.
Al girar se da cuenta de que un árbol estaba por caer encima de ellos, las piernas de todos estaban inmóviles así que solo cerraron los ojos pero... el golpe nunca cayó. Mariana abrió los ojos llevándose una sorpresa ante lo que vio - ¡Vero! - Dijo en un grito que todos al oírlo abrieron los ojos.
El árbol estaba aún lado de ellos, como si lo hubieran movido - Rápido, debemos irnos - Dijo la pelicastaña.
- Vero ¿C-Como es que estas viva? - Dijo la pelinegro incrédula de lo que veía.
- Eso no importa ahora, debemos irnos - La tierra tembló bajo de ellos - Oh no - La chica sabía que no se salvaría una segunda vez. Pero antes siquiera pensar en algo, la superficie se abrió y se rompió, haciendo caer a todos los chicos que se hayan encima de está cayendo en un hoyo que parecía no tener un fin...
Continuara...
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