- ¿Pero qué rayos? - Dijo Abby cuando no entendía lo que veían sus ojos.
Ricardo momentos después de caer, un capa de forma de diamante lo cubrió evitando que cualquier pudieran entrar o romperla.
- ¿Que carajos es esto? - Decía Cesar totalmente confundido por la escena.
- Que este men se convirtió en vampiro - Dijo su compañero Edrian haciendo referencia a un saga de películas.
- ¡Ja! Te pasaste - Después miro a su alrededor - ¿Donde esta Max? - Sin saber porque dijo Max en vez del verdadero nombre de su amigo.
- Hola linda - Dijo el pelirrojo besando la mano de la ojiceleste.
- A-Ah - Estaba muy asustada y confundida la ojiceleste por su comportamiento tan extraño.
- ¡Oye aléjate de ella! - Decía Mariana al ver las intenciones de su contrario, de inmediato de acerco para darle un golpe por detrás pero este se mueve de forma hábil y evita los golpes - ¿Pero qué? -
Al evitar a Mariana se va con la otra mujer más cercana la cual era Abby - Hola lindura - Se acercaba a su cara para darle un beso.
- Eh?! ¡Aléjate! - Dijo esto colocando sus manos para tapar su cara, pero en ese momento de estas salen un campo color blanco y azul que lo aleja de ella.
Este iba a chocar con un árbol que estaba cerca de Kary y José. El ojirojo sin saber cómo se le elevo rápidamente para evitar el choque y su contraria desapareció, provocando que este chocara con el árbol - Tsk - Se quejó al recibir el golpe.
Abby al darse cuenta de lo que hizo miro sus manos confundida - ¿Q-Que fue eso? - Dijo algo maravillada.
- ¿Cómo hiciste eso? - Dijo entre curiosa y algo asustada la pelimorado.
- N-No lose... - Dijo aun sorprendida por lo que había pasado.
José se bajó lentamente a la tierra mirándose así mismo sin comprender como logro subir. Después de unos segundo comenzó a buscar a su amada - ¿!Kary!? ¿¡Amor!? -
- Estoy aquí - Dijo una voz femenina cerca de él.
- Eh? ¿Kary? - Confundido la buscaba por todos lados.
Kary apareció a su lado sujetando su brazo - Estoy aquí -
- Eh? ¿Cómo hiciste eso? - Dijo el ojirojo.
- No lose... Me asuste, creí que me pegaría, me di cuenta que no tenía sombra, cuando dijiste que no me veías supe que pasaba - Explico su novia.
- Lo importante es que estas bien - La abrazo fuerte.
- Wow, wow. ¿Qué está pasando aquí? - Cesar ya algo harto de todo lo que pasaba hizo el comentario.
De repente todos recibieron un dolor de cabeza sumamente fuerte y llevaron sus manos a ellas, algunos se arrodillaron por lo fuerte que era ese dolor.
- ¿Q-Que es esto? - Dijo Mariana adolorida.
El dolor fue disminuyendo, pero algunos se quedaron algo raros mirándose. Al parecer las palabras del peliamarillo fueron ciertas. Ahora tenían en sus mentes lo recuerdos de lo que eran ahora.
La capsula donde se encontraba Ricardo se abrió, este abrió los ojos lentamente y se quejaba por el dolor en cabeza - ¡Tsk! - Se levantó de a poco mientras se sujetaba la cabeza.
- ¡Ricardo! - Cesar volteo a mirarlo, pero antes de que hiciera algo, su otro compañero ya se había adelantado.
- ¿Estas bien amigo? - Edrian lo sujeto para que se levanta y lo miraba preocupado.
- Si estoy bien. Gracias - Dijo mientras levantaba la mirada - ¿Que paso mientras estaba acostado?... No mejor... ¿Por qué estaba acostado? - Pregunto el ojiverde.
- ¿No recuerdas lo que te hizo Vero? - Pregunto Mariana.
- Ah, si ya recuerdo - Dijo sujetándose la cabeza - Pero... Ya no me duele el estómago - Dijo sorprendido.
- Cuando caíste un tipo capsula en forma de diamante te rodeo - Explico Cesar a su compañero.
- ¿Diamante? - Dijo para mirar su collar y sujetarlo - Ya veo, ya recuerdo -
- ¿Qué cosa? - Dijo Mariana curiosa.
- Este collar fue lo que vieron que me rodeaba. Es de herencia, me lo dio mi mama y pues sana mis heridas y sirve como escudo - Explico mirando a cada uno de sus amigos.
- ¿Cómo sabes todo eso? - Pregunto impresionado el ojiazul.
- Eh? ¿De qué hablas? Si es mi vida como no voy a saber... Esperen... - Dijo pensando un poco en lo que dijo - Es que yo, yo lo recuerdo. Todo lo que dije son mis recuerdos desde que nací pero... hay otros - Dijo totalmente confundido.
- Creo saber que está pasando - Dijo Mariana - No eres el único que tienes dos vidas en tu cabeza. Si recordamos las palabras de ese chico del laboratorio. Dijo que las memorias de quienes somos aquí estarán en nuestras mentes - Explico la peliblanco.
- Pero también dijo que la nuestras de borrarían - Dice Abby le dijo alterada.
- Lose, pero por ahora eso o ha ocurrido, pero no sabemos cuándo pueda tardar en desaparecer - Dijo la peliblanco.
- Entonces todo lo que recuerdo ahora, ¿es mi vida aquí? - Dijo el ojiverde.
- Así es - Dice la ojirojo.
Edrian le susurra algo a su amigo y este abre los ojos sorprendido.
Lo que debemos hacer ahora es que debemos de buscar una forma de saber dónde estamos, porque y como es que podemos salir. Debemos estar juntos y... - Termino de hablar la peliblanco al mirar alrededor y ver que alguien faltaba - ¿Dónde está el mujeriego? -
- ¡No! ¡Espera! - Oyeron a Cesar gritar, al mirarlo se veía como trataba de detener a sus amigos que querías irse.
- Lo siento, pero tengo que ver algo - Dijo el ojiverde para irse con su compañero.
- Lo primero que digo y lo primero que hacen - Dice algo frustrada la peliblanco.
- Lo siento Mariana - Dijo Abby para tomar la mano de Faviola.
- Eh? - Dijo Mariana confundida por las palabras de Abby.
- Pero si todo lo que recuerdo es verdad... Hay varias cosas que necesito responder - Sale corriendo.
Kary le susurra unas cosas a José y este la mira confundido, pero le hizo caso y desaparecieron.
Mariana suspira - Digo que no se separen y es lo primero que hacen - Dijo para sentarse en el suelo.
- Al menos seguimos nosotros - Dijo la ojiceleste.
- Tienes razón Caro - Dijo Mariana.
- Amm... Me llamo Mila - Dijo esto y se sorprendió.
- Cierto... Aquí las cosas son diferentes - Dijo para quedarse pensando.
- Bueno... ¿Que vieron en sus memorias? ¿Qué vidas tienen aquí? - Pregunto el ojiazul.
- Pues... - Dijo Mariana algo rara - Una vida feliz...
- Eh? - La ojiceleste se sorprendió por su comentario.
- Si, es que... Pues mi vida en el... otro lado no era como hubiera querido, o eso creo. Aquí lo que pude ver... Tengo una familia, mis padres están en casa, mi hermana menor también. Nos sabemos cuidar solos, así que no deben estar preocupados por mi ahora... Es gracioso ya que tengo la misma actitud - Dijo con una cara seria, pero en su voz se notaba cierta alegría. Miro a su contraria - ¿Y tú? -
- Pues... Es casi igual, solo que aquí soy más grande, soy maestra y creo que estoy comprometida, aún vivo con mi familia, pero recuerdo que mi novio me dijo días atrás que cuando nos casemos el comprara una casa para ambos - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Ya veo - Dijo la peliblanco.
- Wow - Dijo el ojiazul - Este mundo es muy raro - Dijo mirando hacia el cielo - Digo no he escuchado gritos, alarmas, construcciones o algo por el estilo. Ósea... es más tranquilo, pero no al grado de asustarme, sino agradable.
- ¿Y tú? ¿Qué recuerdos tienes? - Pregunto la peliblanco.
- Ninguno - Soltó el ojiazul.
- Eh?! - Dijo la ojiceleste sorprendida.
- Anda, si la verdad. No nos reiremos - Dijo la peliblanco.
- No, es la verdad, no tengo ningún recuerdo de aquí - Las mira - Solo sé que nací, crecí y ahora me encentro aquí, ah y mi nombre - Dijo relajado.
- Eso es extraño - Dijo la peliblanco.
- Ñe - Dijo para recostarse en el pasto el ojiazul.
- ¿Qué haces? - Pregunto curiosa la ojiceleste.
- Pues... Conociendo a los demás, vendrán después de ver lo que son en este mundo, así que mientras, quiero descansar - Dijo acomodándose en el pasto.
- Tal vez... Tengas razón - Dijo la peliblanco para hacer lo mismo.
Los tres se encontraban relajándose en este nuevo mundo que desconocían, no sabían dónde estaban ni que hacer, así que era lo único que podían hacer. Sin embargo, sus compañeros se encontraban desesperados para así comprobar si lo que vieron era verdad.
Un erizo color rojo iba corriendo buscando la casa en la que habitaba una persona en particular. Cuando la encontró se adentró en ella.
- ¡Ya llegue! - Dijo al abrir la puerta.
- ¡Hasta que llegas! - Dijo la otra persona dentro de la casa quien lavaba los platos.
- Perdón, perdón. Me entretuve - Se acercó a su pareja para quedar atrás de él y darle un beso en la mejilla pero su contrario se alejó. -¿Mm? ¿Me rechazaste un beso?
- Mejor ve a besar a tus amiguitas - Decía el chico enojado mientras lavaba.
- Por favor - Lo voltea para que queden frente a frente. Tú eres el hombre de mi vida. Dijo para acercarse a él y darle un beso.
El menor después de un rato acepto el beso y lo abrazo. Después de un rato se separaron.
- Bueno, ¿qué hiciste para comer? - Pregunto aun abrazando a su pareja.
- Unas galletas ¿Quieres? - Pregunto.
- Sep, te espero en la mesa - Dijo para darle un pico e ir a al comedor.
A pesar de que el tal vez lo engañara con mujeres lo perdonaba, ya que sabía que si volvía y le daba más atención que a las chicas, era porque lo amaba. Ese amor que sentía era especial y único, ninguna chica iba a arrebatarle ese sentimiento tan poderoso, o al menos no por ahora.
En algún lugar de ese lugar se encontraba una casa, dos criaturitas de acercaban hacia ella. Ambas de cabello morado, querían ver si era verdad lo que recuerdan. Así no perdieron tiempo y fueron a donde se supone ellas viven.
Abby al encontrar la casa de detuvo frente a ella - Esta... es... - Algo temerosa veía la casa sin poder creer lo que veía.
Su compañera sin miedo entro a la casa, la confianza de ella era envidiada por su contraria.
- ¡Espera no! - Trato de detener a su compañera, pero cuando lo intento ya estaban dentro de la casa.
- ¿De qué te preocupa? - Sonríe- Esta es mi casa ¿Lo recuerdas? -
Abby aun sin poder asimilar todo miro dentro de la casa, estaba llena de fotos de ella y su compañera. Además otros miembros que en corazón, sabía quiénes eran - Mi familia... - Dijo la ojirojo mirando las fotos - Ahora lose, después de que mis padres no se dieran cuenta de mi mayoría de edad y que debía decidir por mí misma... Vine a vivir contigo - Dijo para mirar a su contraria.
- Así es - Dijo con confianza en su mirada y palabras la pelimorado - Esta casa me la dieron mis padres cuando dije que quería independizarme - Dijo para disponerse a dar vueltas en ella.
- Pero no sabías nada de cómo cuidarla, cocinar o limpiar - Dice la ojirojo.
- Para eso estas aquí - Dice la pelimorado.
- ¡Pff! - Soltó eso para comenzar a reír.
- En este mundo las cosas son muy diferentes - Dijo pensando la pelimorado.
- Si... Y me alegra que sea así - Dijo para ir a la cocina.
- ¿Que vas a hacer? - Pregunto curiosa.
- No has comido nada desde la mañana. Te preparare algo. Pero esta vez sí lava tus platos - Dijo la ojirojo con cierta alegría.
- Jejeje. Claro - Fue y se sentó en la mesa a esperar a su compañera.
Ellas aprovecharon el tiempo para disfrutar lo que tal vez nunca iban a sentir en la realidad, tranquilidad y paz en su interior.
Mientras tanto con cierta pareja las cosas eran un poco más diferentes. La chica estaba muy asustada, su mirada la delataba. Cuando por fin llegaron a aquella casa alejada más que las normales entro rápidamente.
- ¡Tsk! - Dijo para entrar en la barrera invisible que ella había creado para proteger la casa.
- ¡Espera! - La tomo de sus hombros para que se tranquilizara y entrara bien a la casa - Tranquila -
Kary respiro hondo - Si, tienes razón - Dijo más relajada.
- ¿Lista? - Dijo a su novia.
- ¡Si! - Dijo nerviosa per decidida. Al momento abrieron la puerta y entraron a la casa, se adentraron y decidieron subir las escaleras para ir a los cuartos - Bien... - Dijo para abrir la puerta de la habitación.
- ¡Mama! - Dijo un niño pequeño que abraza la pierna de Kary - Que bueno que volviste -
Kary con una sonrisa grande tomo al niño y lo cargo - A mi también me alegra volver -
- ¡Papa! - Dijo una niña un poco más alta que el niño - ¿Por qué llegaron temprano? ¿Ocurrió algo? - Pregunto curiosa la niña.
José la carga - No hija, no pasó nada - Dijo para agarrar su cabello - ¿Y su hermano? – Pregunto.
- Dormido - Dijeron ambos niños.
- Jejeje, dejémoslo dormir, ustedes bajen que les hare de comer - Dijo Kary a sus hijos.
- ¡Yei! Comida de mama - Dijeron los niños para salir corriendo escaleras abajo.
- ¡Con cuidado niños! - Reprendió a los niños José.
- Jejeje, déjalos - Dijo para abrazar a José.
- ¿Estas feliz? - Pregunto José.
- Estoy casada contigo y tengo 3 hermosos hijos. ¿Cómo no voy a estar feliz? - Dijo la ojimorado.
- Jejeje. Lástima que tengamos que cuidarlos tanto -Dice José.
- Lose, pero no es nuestra culpa, es nuestro trabajo - Dijo con desanimo - Pero eso no importa. Bajemos, hay que comer - Dijo para darle un beso y bajar las escaleras.
Kary bajo a cocinar, jugo y hablo con sus hijos junto a José. La pasaban estupendo, sabían que nunca sentirían la felicidad de ese momento, es algo que nunca iban a remplazar por nada del mundo.
Siguiendo en otro lado, nuestros compañeros fueron a un simple cementerio. Algo un poco peculiar para ambos.
- Aquí... ¿Esta? - Pregunto el ojiverde.
Su compañero solo asintió con la cabeza.
Nuestro amigo ojiverde se acercó a una tumba y la miro con una cara de tristeza - Tu madre... Murió protegiéndote a ti y esa gema, para que tú pudieras vivir - Dijo Edrian.
- ¿Y mi padre? - Pregunto serio.
- No sabemos nada del - Dijo Edrian.
- Bien... Me alegra saber que tenemos la misma información - Dijo mirando la tumba.
- Tu y yo somos amigos de la infancia, yo era huérfano y me aceptaron en tu casa, cuando ocurrió esto tu padre desapareció y hemos vivido para vengar la muerte de tu madre - Explico su compañero.
- Este collar me lo dio mi padre para curarme a mi o a cualquier y proteger... La pulsera en mi mano derecha, me la dio mi padre para pelear y luchar por justicia... Y eso hemos hecho - Dijo para voltear a mirarlo - Eres lo único que me queda - Lo abraza.
- Fuiste el hermano que nunca tuve - Dice aceptando el abrazo.
Después de eso fueron y se acostaron en un árbol y en el pasto, comenzaron a hablar de todo lo que hicieron después de ese terrible accidente, pero a pesar de eso, eran felices y eso nadie se los iba a quitar en ese momento.
Pero esto está lejos de acabar, aún falta una pieza en el rompecabezas. Una chica de pelo castaño sigue corriendo después de haber dañado a uno de sus compañeros. Se detuvo al darse cuenta del lugar en donde estaba.
- Este lugar... - Dijo la pelicastaño para acercarse más - No pensé volver después de eso... - Dijo mirando el alrededor.
Era solo un espacio de pasto y algunas flores, solo que con un columpio hecho con cuerdas y una tabla. Un árbol cortado que nunca creció, servía para que la gente se sentara en él y algo muy peculiar era un cuchillo encajado en medio del lugar.
- Je... Sigues ahí - Dijo para acercarse y arrodillarse en frente de el - Te deje ahí después de que dije que no volvería, pero mírame ahora, estoy aquí otra vez... - Dijo esto mirando el cuchillo - Después... Después de que me diera cuenta de que mi corazón no latía... Pero a pesar de eso... - Comenzó a llorar mientras recordaba y decía esas palabras - ¡Pero a pesar de eso el rompió mi corazón! ¡Un corazón que ya no latía! - Dijo casi en un grito mientras lloraba más - Y como mi corazón no lo sentía, no latía - Tomo el cuchillo zafándolo de donde estaba clavado - Quería sentir el dolor... Si el no quiso mi corazón y ya no me sentía viva... Entonces - Elevo el cuchillo - ¡No tiene caso seguir aquí! - Estaba a punto de clavárselo cuando una bala hizo que soltara el cuchillo - Eh?! - Elevo la vista, para encontrarse con 3 personas, 3 hombres que la miraban a ella. Cuando ella miro al que estaba al frente de los demás, lloro más y se abalanzo a él para abrazarlo y llorar en su hombro.
Continuara...
¿Alguna vez has deseado algo con tanto amor? Pero...a pesar de todo sabias que era imposible de cumplir. Acompáñame con esta historia que muestra que lo imposible puede ser posible. Llegando a pasar la barrera del tiempo y espacio
viernes, 12 de mayo de 2017
domingo, 7 de mayo de 2017
Capitulo 2: Un mundo nuevo
- Mm... -Decía la chica al entreabrir los ojos pero esta vez no era por el sonido de llamada de su celular, sino porque la consciencia está volviendo en si para ella.
Inspecciono con la vista los alrededores, levanto la parte de adelante con sus manos al percatarse que se encontraba en un lugar lleno de vegetación, comenzó a dolerle la cabeza, así que por inercia llevaría sus manos a su cabeza, fue ahí que se dio cuenta de algo... - Eh? ¿Que? - Dijo la chica para inmediatamente mirar sus manos.
Ahora poseía guantes y una especie de anillo o pulsera debajo de estos, además de un accesorio en su dedo anular que no le dio mucha importancia. Después de inspeccionar sus manos abrió los ojos en señal se sorpresa y llevo sus manos a su cabeza para encontrarse con unas... ¿Orejas? Si, orejas de animal- ¿Q-Que? - Las toco para verificar que fueran de ella, para asegurarse. Pero desgraciadamente si lo eran.
También pudo percibir que la vista de su ojo izquierdo era bloqueada por un fleco y su cabello era un poco más corto y su vestimenta era diferente - ¿Q-Que es esto? - Dijo algo sorprendida tratando de ver si no era una clase se alucinación o algo así.
Después de asimilarlo recordó los acontecimientos pasados - Eh?... ¡Y-Ya recuerdo! - Se levantó de inmediato para buscar a sus demás compañeros, no tardo mucho, estaban a unos centímetros de ella. Respiro aliviada, camino entre ellos hasta quedar al frente para así mirar mejor el paisaje en el que se encontraba. -No veo nada más que arboles... además este lugar no se me hace familiar en lo absoluto - Dijo para después mirar hacia arriba - ¿Dónde estamos? - Decía con algo de miedo.
- M-mm... - Alcanzo a escuchar detrás suyo donde se encontraban sus amigos, así decidió voltear - Chicos... - Dijo con alivio al saber que estaban bien. Se acercó para ayudar al primero que estaba más cerca. Pero se dio cuenta de algo no mucho después, todos habían cambiando misteriosamente, así que no pudo distinguir quien era, pero no le tomo mucha importancia y siguió con lo que estaba.
- ¿Donde... Dónde estamos? - Dijo una voz femenina que provenía de la persona que estaba ayudando.
- No lose... - Dijo desanimada la chica.
La contrario centro su mirada en ella para mirarla mejor, pero solo hubo sorpresa de su parte, ya que no sabía que era o quien era la que estaba delante de ella - ¿Q-Quien eres? - Dijo con cierto temor.
- Soy yo... Ver- No alcanzo a terminar de hablar porque escucho y sintió alguien cerca. Cuando menos lo pensó ya estaba en la cima de un árbol y una flecha estaba en donde estaba antes hincada.
- ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? - Se oyó una voz femenina en uno de los arboles frente a ella. - ¿No recuerdas que este es mi lado a vigilar? - Dijo imponente.
- ¿A vigilar? No sé si estas más loca de lo que de por sí, pero te equivocas, estas en mi lado - Sin saber porque esas palabras salieron sin pensar... como si supiera con quien estaba hablando.
- Tsk... - Es lo único que se oyó de parte de la chica. Llevo su vista haciendo los demás - ¿Quiénes son ellos? ¿Tus rehenes? - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Eh? - Dijo algo confundida mirando a sus amigos - Ellos... Son mis amigos - Dijo en tono algo extraño mientras bajaba del árbol.
- ¿Amigos? ¡Ja! Por favor. Verónica. No te conozco muy bien, pero sé muy bien que tú casi no tienes amigos - Dijo la chica bajando del árbol y colocándose en un lugar mejor para apreciarla mejor.
Era una chica de la misma estatura que ella, tenía también esas orejas pero no tenía ni los guantes ni esos anillos en las muñecas. Su cabello era negro y sus ojos cafés. Su vestimenta era como la de una colegiala, blusa blanca con rayas en su muñeca y cuello color verde y un moño rojo debajo de ellas. Falda de mismo color que esas rayas, calcetas hasta las rodillas y zapatos del mismo color que sus ojos.
- ¿Quién eres? - Dijo por fin con mucha confusión.
- ¿En serio? ¿Se te borro la memoria? ¡Soy Aome da! - Dijo molesta la pelinegro.
- ¿A...ome? - Dijo muy confundida
Los chicos estaban aún algo anonadados por la caída y el la desorientación donde estaban así que no entendía mucho de todo eso. Pero de repente otra chica cayó a lado de las dos chicas y miro a todos. - Ustedes, vengan conmigo - Ordeno la chica de cabello naranja.
La chica dudosa dijo que sí, la pelinegro y sus amigos fueron a donde la pelinaranja los guiaba. Cuando llegaron fue a un tipo de laboratorio escondido, se adentraron y se encontraron a un chico de espaldas mirando la pantalla frente a el.
- Bryan - Dijo la pelinaranja para llamar su atención.
El chico peliamarillo volteo con una taza de café en sus manos - ¡Oh! Los trajiste - Dijo para después tomarle un sorbo a su café.
- Me dijiste que lo hiciera - Dijo la pelinaranja cruzada de brazos.
- Era lo mínimo que podías hacer - Vuelve a tomar de la taza
- Eh?! ¡¿Qué quieres decir?! - Dijo alterada
- Olvídalo - Tira la taza pero esta desaparece. Aplaude - Bueno. Ahora le diré adiós a mis descansos de 10 minutos. Se voltea y comienza a escribir en ese teclado gigante.
- Bryan ¿Que sucede? ¿Por qué nos trajiste? - Dijo la pelinegro acercándose al peliamarillo.
Siguió escribiendo y después la miro - Por eso - Dice apuntando a la pantalla.
- Eh? - Se volteo para mirar y se sorprendió al darse cuenta de lo que veía.
En la pantalla se podía ver como dos esferas similares a la tierra cocaban entre sí, arriba de esta ilustración decía: Quiebre de la barrera espacio-tiempo.
- No puede ser - Dijo la pelinegro.
- Haber, haber, haber. ¿Qué está pasando aquí? ¡No entiendo nada! - Dijo finalmente un miembro del grupo. Un erizo pelinegro y azul con ojos azules.
Bryan se le queda mirando - Eso quiere decir que dos universos paralelos están chocando entre si
- ¡Eso es imposible! - Protesto una peliblanco. - Es lógicamente imposible.
- Así... Entonces... ¿Por qué están aquí? - Dijo el peliamarillo
- Eh? - Se confundió la peliblanco
- ¿Qué quieres decir? - Dijo la pelicastaño
- Les voy a pedir que pasen a aquella silla, tomare algunas fotos de ustedes. Excepto de ti... Verónica -Dijo mirándola.
- Eh? - Dijo algo confundida la pelicastaño.
- Vamos, no tengo todo el día - Dijo el peliamarillo para que pasaran uno por uno. Al hacerlo este comenzó a teclear y aparecieron las fotos con una letras al lado de estas. Fueran pasando de forma ordenada:
Inspecciono con la vista los alrededores, levanto la parte de adelante con sus manos al percatarse que se encontraba en un lugar lleno de vegetación, comenzó a dolerle la cabeza, así que por inercia llevaría sus manos a su cabeza, fue ahí que se dio cuenta de algo... - Eh? ¿Que? - Dijo la chica para inmediatamente mirar sus manos.
Ahora poseía guantes y una especie de anillo o pulsera debajo de estos, además de un accesorio en su dedo anular que no le dio mucha importancia. Después de inspeccionar sus manos abrió los ojos en señal se sorpresa y llevo sus manos a su cabeza para encontrarse con unas... ¿Orejas? Si, orejas de animal- ¿Q-Que? - Las toco para verificar que fueran de ella, para asegurarse. Pero desgraciadamente si lo eran.
También pudo percibir que la vista de su ojo izquierdo era bloqueada por un fleco y su cabello era un poco más corto y su vestimenta era diferente - ¿Q-Que es esto? - Dijo algo sorprendida tratando de ver si no era una clase se alucinación o algo así.
Después de asimilarlo recordó los acontecimientos pasados - Eh?... ¡Y-Ya recuerdo! - Se levantó de inmediato para buscar a sus demás compañeros, no tardo mucho, estaban a unos centímetros de ella. Respiro aliviada, camino entre ellos hasta quedar al frente para así mirar mejor el paisaje en el que se encontraba. -No veo nada más que arboles... además este lugar no se me hace familiar en lo absoluto - Dijo para después mirar hacia arriba - ¿Dónde estamos? - Decía con algo de miedo.
- M-mm... - Alcanzo a escuchar detrás suyo donde se encontraban sus amigos, así decidió voltear - Chicos... - Dijo con alivio al saber que estaban bien. Se acercó para ayudar al primero que estaba más cerca. Pero se dio cuenta de algo no mucho después, todos habían cambiando misteriosamente, así que no pudo distinguir quien era, pero no le tomo mucha importancia y siguió con lo que estaba.
- ¿Donde... Dónde estamos? - Dijo una voz femenina que provenía de la persona que estaba ayudando.
- No lose... - Dijo desanimada la chica.
La contrario centro su mirada en ella para mirarla mejor, pero solo hubo sorpresa de su parte, ya que no sabía que era o quien era la que estaba delante de ella - ¿Q-Quien eres? - Dijo con cierto temor.
- Soy yo... Ver- No alcanzo a terminar de hablar porque escucho y sintió alguien cerca. Cuando menos lo pensó ya estaba en la cima de un árbol y una flecha estaba en donde estaba antes hincada.
- ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? - Se oyó una voz femenina en uno de los arboles frente a ella. - ¿No recuerdas que este es mi lado a vigilar? - Dijo imponente.
- ¿A vigilar? No sé si estas más loca de lo que de por sí, pero te equivocas, estas en mi lado - Sin saber porque esas palabras salieron sin pensar... como si supiera con quien estaba hablando.
- Tsk... - Es lo único que se oyó de parte de la chica. Llevo su vista haciendo los demás - ¿Quiénes son ellos? ¿Tus rehenes? - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Eh? - Dijo algo confundida mirando a sus amigos - Ellos... Son mis amigos - Dijo en tono algo extraño mientras bajaba del árbol.
- ¿Amigos? ¡Ja! Por favor. Verónica. No te conozco muy bien, pero sé muy bien que tú casi no tienes amigos - Dijo la chica bajando del árbol y colocándose en un lugar mejor para apreciarla mejor.
Era una chica de la misma estatura que ella, tenía también esas orejas pero no tenía ni los guantes ni esos anillos en las muñecas. Su cabello era negro y sus ojos cafés. Su vestimenta era como la de una colegiala, blusa blanca con rayas en su muñeca y cuello color verde y un moño rojo debajo de ellas. Falda de mismo color que esas rayas, calcetas hasta las rodillas y zapatos del mismo color que sus ojos.
- ¿Quién eres? - Dijo por fin con mucha confusión.
- ¿En serio? ¿Se te borro la memoria? ¡Soy Aome da! - Dijo molesta la pelinegro.
- ¿A...ome? - Dijo muy confundida
Los chicos estaban aún algo anonadados por la caída y el la desorientación donde estaban así que no entendía mucho de todo eso. Pero de repente otra chica cayó a lado de las dos chicas y miro a todos. - Ustedes, vengan conmigo - Ordeno la chica de cabello naranja.
La chica dudosa dijo que sí, la pelinegro y sus amigos fueron a donde la pelinaranja los guiaba. Cuando llegaron fue a un tipo de laboratorio escondido, se adentraron y se encontraron a un chico de espaldas mirando la pantalla frente a el.
- Bryan - Dijo la pelinaranja para llamar su atención.
El chico peliamarillo volteo con una taza de café en sus manos - ¡Oh! Los trajiste - Dijo para después tomarle un sorbo a su café.
- Me dijiste que lo hiciera - Dijo la pelinaranja cruzada de brazos.
- Era lo mínimo que podías hacer - Vuelve a tomar de la taza
- Eh?! ¡¿Qué quieres decir?! - Dijo alterada
- Olvídalo - Tira la taza pero esta desaparece. Aplaude - Bueno. Ahora le diré adiós a mis descansos de 10 minutos. Se voltea y comienza a escribir en ese teclado gigante.
- Bryan ¿Que sucede? ¿Por qué nos trajiste? - Dijo la pelinegro acercándose al peliamarillo.
Siguió escribiendo y después la miro - Por eso - Dice apuntando a la pantalla.
- Eh? - Se volteo para mirar y se sorprendió al darse cuenta de lo que veía.
En la pantalla se podía ver como dos esferas similares a la tierra cocaban entre sí, arriba de esta ilustración decía: Quiebre de la barrera espacio-tiempo.
- No puede ser - Dijo la pelinegro.
- Haber, haber, haber. ¿Qué está pasando aquí? ¡No entiendo nada! - Dijo finalmente un miembro del grupo. Un erizo pelinegro y azul con ojos azules.
Bryan se le queda mirando - Eso quiere decir que dos universos paralelos están chocando entre si
- ¡Eso es imposible! - Protesto una peliblanco. - Es lógicamente imposible.
- Así... Entonces... ¿Por qué están aquí? - Dijo el peliamarillo
- Eh? - Se confundió la peliblanco
- ¿Qué quieres decir? - Dijo la pelicastaño
- Les voy a pedir que pasen a aquella silla, tomare algunas fotos de ustedes. Excepto de ti... Verónica -Dijo mirándola.
- Eh? - Dijo algo confundida la pelicastaño.
- Vamos, no tengo todo el día - Dijo el peliamarillo para que pasaran uno por uno. Al hacerlo este comenzó a teclear y aparecieron las fotos con una letras al lado de estas. Fueran pasando de forma ordenada:
- ¿Qué es eso? - Dijo la peliblanco confundida.
- Eso... Son ustedes - Dijo el peliamarillo.
- ¿! Que ¡? - Se oyó de unísono entre todo el grupo.
- P-Pero... Nosotros... Nosotros éramos... - Dijo algo incrédula.
- ¡Eso... Eso es mentira! - Dijo la pelimorada desesperada y abrazándose a si misma.
- ¿Qué quieres decir con eso Bryan? - Pregunto dudosa la pelinegro.
- La cosa es... que en vez de que ellos vinieran como realmente son, entraron en los cuerpos de personas existentes en nuestro universo -Dijo el peliamarillo.
Todos quedaron asombrados con esa explicación.
- Pronto las memorias de las personas que ahora son estarán en sus mentes... Y probablemente pierdan las verdaderas - Dijo el peliamarillo con algo de desanimo.
La pelicastaña que se encontraba recargada en la pared se levanta y comienza a caminar fuera del lugar.
- Creo... creo que le afecto - El peliamarillo se dio la vuelta y siguió escribiendo en ese teclado mientras la pelinegro se fue y los demás salieron del laboratorio.
- Esto es... increíble... - Dijo la zorra ojirojo.
- ¡Sigo sin entender nada de esto! - Dijo el ojiazul.
- Mientras estemos todos juntos será mejor - Dijo el erizo ojirojo abrazando a la ojiazul.
- Tienes razón amor - Dijo la ojiazul.
Los demás permanecían en silencio, no sabían que pensar ni que decir, estaban muertos del miedo y de la angustia. ¿Que quería decir todo eso que escucharon allá dentro? Es algo que trataban de descifrar en sus mentes.
- Esto tiene que ser una broma o !un sueño! - Dijo para alentar la peliblanco - ¿Tu qué dices Vero? - Trato de llamar la atención de su compañera pero esta no volteo.
- ¿Vero? - Dijo tímida la ojiceleste.
La pelicastaño se detuvo y suspiro.
- Oye, tenemos que hallar la forma de darle sentido a todo esto - Prosiguió la peliblanco - Sé que todo esto es una br- Fue interrumpida por la pelicastaño.
- Basta... No sigas... - Dijo totalmente seria la pelicastaño.
- ¿Qué te pasa? - Dijo la ojirojo preocupada.
- Esto es real, no traten de darle mucha lógicas, a veces las cosas no siempre deben de tener una respuesta -Dijo la pelicastaño son voltear a ver a su compañeros.
- Sabes que eso no es una respuesta para mi - Respondió la peliblanco.
Volteo para mirarla la pelicastaño - Pues acostúmbrate. Ya que así es. Esto no es lo que conocemos, no somos lo que éramos. ¡No sabemos quiénes somos! - Dijo gritando la pelicastaño que al parecer estaba más alterada que todos ahí.
La peliblanco estaba por darle una cachetada a su compañera para que entrara en razón, pero su contraria la detuvo.
- ¿No lo entiendes?... No somos los de antes... - Dijo la pelicastaño con la cabeza agachada.
- ¡Tú eres la que no entiende! Se perfectamente cómo eres, así que no me impresiona este comportamiento ocasionado por el miedo - Se defendía la peliblanco mientras trataba de zafarse del agarra de su contraria.
- Je... Ya veo... - Suelta la muñeca de su compañera.
- ¿Ahora lo entiendes? - Dijo la peliblanco mientras se sobaba la mano.
No hubo respuesta de parte de la pelicastaño, solo seguía en la misma posición.
- ¿Vero? - Preguntaba la pelimorado.
- ¡Vero reacciona! - Dijo desesperado el ojiverde mientras se acercó para tomarla de los hombros, pero en el momento en que lo hizo, ella desapareció - Eh? - Estaba asustada y muy confundido, de repente apareció frente a él y le dio un rodillazo haciéndolo caer - Cof, cof - Escupía y trataba de reunir el aire que la pelicastaño le robo.
- ¡Ricardo! - Dijo el ojiazul acercándose a su compañero para asegurarse que estaba bien, el pelinegro y el pelirojo hicieron lo mismo.
- Vero... ¿Qué te sucede? Pregunto asustada la ojiceleste.
La pelicastaño se miró las manos y luego miro a su amigo tirado en el suelo para así proseguir y mirar a sus amigas aterradas - Yo... Lo siento - Dijo para luego salir corriendo como un rayo lejos de ahí.
- ¡Vero! - Grito la ojiceleste.
La ojirojo estaba dispuesta a salir corriendo pero la peliblanco de lo impidió - Déjala... Creo que... Debe de estar sola - Dijo con seriedad absoluta mientras miraba como se alejaba.
Después de unos segundos se acercaron con su compañero para ver cómo se encontraba.
- ¿Pero qué?... ¿WTF? - Exclamo ojiazul.
- ¿Qué es esto? - Dijo el peliblanco
Continuará...
lunes, 24 de abril de 2017
Capitulo 1: Una catástrofe inevitable
Lunes 1 de Mayo del 2017
Mm... - Decía sin ánimo al entreabrir los ojos la pelicastaño quien el sonido de una llamada de celular la despertaba lentamente. Era su novio con el cual ya llevaban un tiempo con su relación.
Habían acordado que en que la despertaría de esa manera, ya que a veces la alarma de su celular fallaba. Además era más fácil, el no dejaría de llamarla hasta que despertara, él era así de insistente.
Mm... Bueno - Dijo somnolienta la muchacha contestando su celular.
Buenos Días mi vida - Dijo su contrario al teléfono - Ya es hora de despertar.
Jejeje. Buenos Días mi amor - Respondió la chica con cierta alegría en su interior. Le encantaba esos detalles pequeños que el hacía - Y tú tienes que ir a comer.
Si ya lose - Dijo el muchacho para después ser sermoneado por su madre para que comiera - Jejeje. Ya oíste.
Si, si. Ya se - Dijo disgustaba al saber que este tendría que colgar.
Bueno. Seguimos hablando por chat. Te amo. - Dijo su pareja con cierto ánimo.
Si, está bien amor. Yo te amo más. Yo cuelgo. Suerte y ten cuidado - Dijo ya algo más seria mientras colgaba el celular.
Desbloqueo su móvil para así dejarle un mensaje aclarando que tal vez se volvería a dormir, ya que ella no iría a clases exactamente. Al terminar, miro la hora en la parte superior derecha de su celular: 5:35 am. - Puff... - Bufo, No le agradaba la idea de tener que esperar tanto para esperar ir a la escuela, a ella le fascinaba, un pensamiento contrario por parte de sus demás amigos.
Aunque ella no fuera a levantarse tan temprano le gusta que el la despierte, le gusta saber que él está bien y que ira a la escuela. El a estar en una preparatoria diferente a la de ella, tienen turnos y horarios distintos.
El entraba a las 7, pero tenía que tomar el camión a las 6 y por ello se levantaba a las 5. Por su parte, la chica se levanta a las 5:30 am con la ayuda de su novio para entrar a las 8 de la mañana, siempre fue una chica puntual. Por ello le disgustaba la idea de llegar 10 minutos más tarde de la hora acordada. Además de otros factores internos.
Volvió a acostarse para dormir un rato más, pero este sueño fue interrumpido 2 horas después - Eh? - Decía la chica abriendo los ojos de apoco por la luz repentina de la habitación - Mm... ¿Hermano?- Dijo somnolienta
- Fart - Ese apodo tan grosero le decía su hermano para molestarla. Ellos dos tenía un rol, él era el hermano molesto y grosero, ella era la hermana cariñosa y respetuosa. De vez en cuando ella se dejaba llevar los insultos, ya que al fin y al cabo, era una forma de llevarse bien con ella.
- ¿Ya te vas? - Pregunto adormilada la niña a su hermano mayor.
- Si, ya me voy. ¿Puedes cerrar la puerta y agarrar las llaves para no regresarme? - Le dijo su hermano sin mirarla saliendo al patio.
- Si, está bien - Se levantó del sillón donde dormía y salió al patio de su casa para esperar a que su hermano abriera la puerta para el salir a su trabajo.
- Ten - Dice serio el pelinegro.
- Si. Adiós. Ten cuidado. Te veo al rato - Dijo la pelicastaño mientras se despedía y veía a su hermano irse. Al instante, entro y cerró la puerta. Agarro su celular para mirar la hora: 7:45 am, esperaba que a su hermano no se le hiciera tarde y llegara rápido. Con paso tranquilo subió cuidadosamente las escaleras para llegar al cuarto de su hermano - Oiga Ere - Le decía a la novia de su hermano.
- ¿Que pasa Vero? - Dijo la mujer tranquila y alegre.
- ¿Ya no va a entrar al baño? - Dijo aun adormilada.
- Si, Vero, fíjate que si - Dijo con sarcasmo la mujer. Ella tenía una personalidad muy graciosa - Jejeje, no te creas Vero. No ya no ¿Por qué? - Pregunto curiosa.
- Jejeje - Rio leve por el comentario - No, es que pues voy a ir a la escuela por mi horario y pues me voy a bañar - Dijo explicándole a su cuñada.
- A ya, ya veo - Dijo su contraria mientras terminaba de acomodar sus cosas para irse.
- Bueno, gracias Ere - Dijo despidiéndose de ella mientras baja las escaleras.
La chica se metió a bañar, se cambió, se arregló y alisto un dinero para un pago en su escuela. Al terminar de hacer todo para irse. Tenía que irse a despedir de su madre. Ella la cuidaba mucho, así que debía hacerlo.
- Mama - Dijo sacudiendo a su madre quien se hallaba dormida en la cama.
- Mm... ¿Que? - Pregunto adormilada la mujer.
- Ya me voy mami - Dijo explicándole a su madre.
- Que te lleve tu papa - Dijo rápidamente a su hija.
- No, me voy en cambio, igual no me voy tardar - Explico la muchacha a su madre.
- Bueno... Pero ten cuidado - Dijo acomodándose en la cama.
- Si ma - Dijo alejándose de la cama.
- ¿Ya llevas el pago? - Pregunto su madre.
- Si - Ya lo llevo, dijo saliendo de la habitación de sus padres. Su madre le empezó a decir un montón de cosas mientras bajaba las escaleras, las típicas frases como: "Ten cuidado", "no te tardes", "no te entretengas".
Tomo lo que debía llevar para irse, salió al patio, abrió el barandal y lo cerró con la llave que le dio su padre. Se encamino a la parada del camión a esperarlo para ir ansiosamente a la escuela. Mira su celular mientras escuchaba música: 9:20 am. Lo guardo para poner atención a su alrededor, ya que aun estando el sol. No debía confiarse del todo.
El camión no tardó en llegar, generalmente no tardan y no van tan llenos ya a estas horas de la mañana. Sube y se sienta en los asientos del medio. Justamente cambio la canción: Numb de Linkin Park. Le encantaba escuchar ese tipo de música están en el camión. Así que se relajó y siguió disfrutando del sonido en sus audífonos.
En menos de 10 minutos ella se levantó para bajarse, siempre se anticipaba para bajar, mejor que la deje antes que después. Pero fue de las pocas veces que la dejo en la puerta.
La escuela estaba a solo 30 minutos o menos caminando de su casa aquí y entre 5 y 10 minutos en camión. Como quería ser puntual, todo el camión.
Entra a la escuela y va directo a caja para pagar lo que tenía pendiente - Hola. Buenos Días - Dijo inmediatamente le abrieron la ventanilla.
- Buenos Días. ¿Tu matrícula? - Pregunto la mujer.
- 20-103 - Dijo la pelicastaño a la mujer.
- ¿Verónica? - Pregunto para afirmar.
- Si - Dijo de inmediato.
La mujer le dio la cifra apagar y la chica le dio la cifra. Mientras esperaba el papeleo de ello. Desbloqueo el celular para responder mensajes de su novio y del chat en WhatsApp de "Anónimos Alcohólicos". En donde algunos ya afirmaban haber llegado, otros ir en camino y los demás aun no había señal de estos.
Tomo los recibos y un poco del cambio. Fue directo a coordinación, en donde iría a recoger su horario para su siguiente tetramestre - Hola. Buenos Días - Se acercó al coordinador para saludarlo y proseguir a sentarse.
- Buenos Días Señorita - La saludo amable y alegremente - ¿Que se le ofrece? - Pregunto incrédulo.
- Vengo por el horario - Dijo la pelicastaño.
- ¡Oh! Claro. Jejeje. ¿Su matrícula? - Pregunto el mayor.
- 20-103 - Dijo amablemente.
- ¿Verónica? - Pregunto el peliblanco.
- Si - Afirmo la chica.
- Tetramestre 5, Turno Nocturno, Carrera BTTA - Prosiguió para comprobar que era ella.
- Si - Afirmo y el coordinador prosiguió a imprimir - Am... No sé si me puede imprimir las calificaciones del tercer parcial. Ya sabe... para mi mama - Dijo con algo de pena.
- Claro que si - Dijo sin duda alguna el mayor.
En lo que esperaba que se lo dieran junto a las últimas calificaciones y su horario. Saco su celular para responder nuevamente mensajes. En lo que termina de responder le llega una llamada: Mariana. Contesta rápidamente.
- ¿Bueno? - Pregunto cómo se acostumbra.
- ¿Bueno? ¿Vero? - Pregunto esperando respuesta.
- ¿Que paso Mariana? - Pregunto por la simple razón de que ella no llama a menos de ser una emergencia.
- ¿Dónde estás? ¿Ya llegaste a la escuela? - Pregunta mientras se oía el viento del otro lado del teléfono.
- Si, ya estoy en la escuela. Estoy pidiendo el horario y las calificaciones - Dice lo último algo bajo.
- Ah, está bien. ¿Me esperas? Yo ahora llego, en un rato más - Dijo con esperanza de que la contraria aceptara.
- Sí, claro. Aquí te espero - Dijo alegre.
- Bueno. Te veo. Adiós - Instantáneamente esta colgó.
- Aquí tiene Vero - Decía el peliblanco mientras extendía dos ojos de papel con los datos que ella pidió.
- Gracias Coordi - Los tomo y esta salió del lugar. Guardo los papeles en la bolsa que traía de costumbre cuando salía así o algún lugar donde llevase cosas muy pequeñas. Al terminar esta desbloqueo el celular para ver quienes habían llegado.
Los presentes en la escuela se hayan en el Salón 2 como es costumbre para ese grupo de amigos, así que se encamino a ese salón para ver a los pocos compañeros que había llegado.
- Qué onda papus - Dijo la pelicastaño empujando la puerta con violencia como era costumbre.
- ¿Que pedo? - Exclamo un chico delgado con cabello negro y ojos cafés cuyo nombre era Cesar.
- A la, te pasaste Vero - Dijo otro chico alto con cabello café y ojos oscuros, su nombre era Ricardo.
- ¡Ah! ¡Me asustaste! - Exclamo una chica que estaba sentada en los últimos bancos del salón, era chaparra, algo morena, ojos negros y ojos oscuros. Su nombre era Carolina.
- De nada - Dijo sarcásticamente la pelicastaño adentrándose al salón y sentarse en la silla detrás del escritorio - ¿Nada más han llegado ustedes? - Pregunto algo sorprendida.
- No, también llego Laurita, esta con Saira. Ahora viene - Dijo la pelinegro con el celular en la mano.
- Orlando ya casi llega, me mando mensaje hace rato - Dijo el ojicastaño de pie mirando a la chica.
- Ya. Mariana me llamo hace rato, me dijo que ya venía para acá. Y Jorge me dijo que a lo mejor vendría solo para estar con nosotros por lo de la comida - Dijo la pelicastaño.
- Ya vine - Dice una chica entrando al salón con ojos cafés y cabello pintado color castaño. Ella era Laura.
- ¡No! Muy mal Laurita. Yo aquí esperándote, está muy mal hacer esperar a la gente - Decía fingiendo con sarcasmo enojo.
- Perdóname. No sabía que ya habías llegado - Dice defendiéndose con una sonrisa.
- Jejeje - Ríe la pelicastaño con tal comentario.
- No, no, no - Decía una chica mientras entraba con otros dos chicos. La mujer tenía el cabello rojizo y ojos oscuros y grandes. Su nombre era Faviola.
- Hay bueno - Dijo el chico tras de ella. El chico era alto y moreno. Cabello negro y ojos oscuros. Su nombre era Orlando.
- ¡Bueno ya! - Dijo una chica que venía siguiéndolos. Era una chica con cabello oscuro y ojos cafés, era de estatura un poco más alta que las demás presentes. Su nombre era Abigail - Ya párenle - Decía algo frustrada.
- ¿Pero quién le quito el hueso a quién? - Dijo la pelicastaño mirando la escena
- Jajaja. Nada- Dijo la pelirrojo entre risas.
- ¿Qué onda men? Te llevo esperando un rato - Dijo el pelinegro a su amigo mulato
- Perdon - Dijo alargando la parte de la "R" - Pero no pasaba el camión así que me tarde -Prosiguió explicándole a su amigo.
- ¡Oh! Tengo una idea. Acérquense - Dijo la pelicastaño mientras los demás de acercaban. Mando unos cuantos mensajes hasta que ocurrió lo que esperaba.
- ¿Bueno? - Dijo una voz masculina del otro lado de la línea.
- Hola amor - Dijo la pelicastaño al celular.
- Hola mi vida - Dijo en respuesta a el saludo - ¿Que paso?.
- No es que estamos esperando a los demás, y se me ocurrió que me llamaras mientras - Le explico la chica a su contrario.
- No pos yo le llamo a José - Dijo la ojicastaño mientras mandaba mensajes.
- No, sabes que we - Decía el pelinegro a el pelicastaño - Márcale a Adrián we. Ya que no tengo Saldo - Dijo en forma de risa el chico.
- Hay voy - Dijo el pelicastaño marcándole a su amigo.
- Y yo, yo no le marco a nadie porque no tengo saldo - Dijo la pelinegro como comentario en alto a lo cual muchos se rieron.
Estuvieron un rato hablando entre llamadas, hasta que una dijo - Oigan Mariana ya llego, mando mensaje al grupo - Comento la pelinegro.
- Bueno. Entonces vamos - Dijo la pelicastaño para tomar la iniciativa y todos ir hacia donde se encontraba su amiga. Acto seguido todas la siguieron.
Cuando salieron todos seguían en sus respectivas llamadas mientras buscaban a su amiga por la avenida donde se encontraba la escuela hasta que la vieron - Miren allí esta apenas va a cruzar la calle - Comento la ojicastaño.
- ¡Oh! Si, ya la vi - Dijo la pelicastaño - Bueno amor te ha-.
La chica no pudo terminar de hablar, ya que el suelo y la tierra comenzó a temblar. Al principio pensó que caminaba mal, pero vio a sus amigos igual - ¿Un Terremoto? - Pensó la pelicastaño, pero ella sabía que era imposible, estaban rodeados de montañas así que solo había un 0.0000001% de posibilidades de que ocurriera - Amor - Dijo la chica con temor.
- ¿Qué pasa? - Pregunto algo asustado su pareja por su voz.
- El suelo... ¡El suelo está temblando! - Dijo casi en un grito. Mientras seguía ella y sus amigos por teléfono estos caminaban para estar en un lugar seguro.
- ¿Que? Pero... - El no alcanzo a terminar porque fue interrumpido por la chica
- Espera. Es que... - Reacciono al tacto, levanto la vista para llevarse un susto de muerte. Su amiga estaba cruzando la avenida, donde algunos carros ya chocaron por el movimiento en la tierra.
El temor fue más grande cuando comenzó a partirse lentamente el suelo. La pelicastaño asustada no por su vida, sino al de su amiga, corrió rápidamente mientras los demás aterrados por la travesía en la que se estaba adentrando.
- ¿Mi vida? - Dijo asustado su pareja al escucharla agitada.
- Mariana, tengo que... ayudarla - Dijo mientras corría hacia su amiga.
- ¡Vero no! Quédate ahí, estaré bien aquí - Decía firme pero asustada la chica.
Sujeta su muñeca con la mano en el celular pegado a la oreja - Estas loca si crees que te iba a dejar aquí sola - Dijo la pelicastaña a si contraria para regresar a la escuela evitando algunas aberturas de la tierra y carros sin control.
- ¿Mi vida? ¿Sigues hay? - Decía la pareja asustado por lo comunicase con su novia
- Tranquilo amor estoy-...
En ese momento una abertura frente de ellas se abrió más que las demás. Ambas de miraban asustadas. La pelicastaña sabía que como iba a terminar esto. La tierra comenzó a manipularse de forma vertical, ósea, la superficie donde estaba de sumió.
La pelicastaño que esto no pintaba bien. Podían temblar, ya que la altura no era mucha. La más fuerte se subió, Mariana fue la que escalo por experiencia y fuerza - Bien, toma mi mano - Mariana estiraba la mano a si acompañante para que subiera.
- ¿Mi vida? ¿Estás bien? - Preguntaba el contrario del otro lado de la línea.
- Si, esto - La superficie callo, la chica no se inmuto, solo vio que su amiga estaba cada vez más lejos de ella, dando a entender... que no tenía salvación. Lo último que escucho, fue que del otro lado de la línea comenzaron a gritar y la llamada se cortó.
Mariana se quedó muda, pero no perdió la consciencia y rápidamente se levantó para ir con los demás - Bueno... Amm... Tenemos que buscar refugio - Dijo Mariana tratando de esquivar el tema moviéndose hacia adentro de la escuela.
- Ella... - Dijo la pelinegro con la mirada perdida.
- No... - Logro decir la ojicastaño.
- Creo... Que debemos buscar refugio, eso hubiera querido ella - Dijo la pelirroja con la voz entre cortada y ojos aguados.
Mariana simplemente siguió caminando, ella tenía sangre fría para estas cosas así que no quiso tomar el tema para no perjudicar a sus compañeros. Al poco tiempo todos corrieron junto a ella para evitar los rayos, los vientos y la tierra temblando. Esto era un caos.
- Debemos entrar un salón rápido para colocarnos debajo de los escritorio - Decía la pelicastaña sin mirarlos. No recibió respuesta así siguió caminando hasta que escucho gritos atrás de ella.
Al girar se da cuenta de que un árbol estaba por caer encima de ellos, las piernas de todos estaban inmóviles así que solo cerraron los ojos pero... el golpe nunca cayó. Mariana abrió los ojos llevándose una sorpresa ante lo que vio - ¡Vero! - Dijo en un grito que todos al oírlo abrieron los ojos.
El árbol estaba aún lado de ellos, como si lo hubieran movido - Rápido, debemos irnos - Dijo la pelicastaña.
- Vero ¿C-Como es que estas viva? - Dijo la pelinegro incrédula de lo que veía.
- Eso no importa ahora, debemos irnos - La tierra tembló bajo de ellos - Oh no - La chica sabía que no se salvaría una segunda vez. Pero antes siquiera pensar en algo, la superficie se abrió y se rompió, haciendo caer a todos los chicos que se hayan encima de está cayendo en un hoyo que parecía no tener un fin...
Continuara...
sábado, 22 de abril de 2017
Prólogo
En algún lugar de una cuidad en la tarde noche. Una joven de apenas 17 años se hayaba sentada en el sillon de su casa mandando mensajes por su celular.
Dichos mensajes eran enviados a un grupo en Whatsshapp llamada "Anónimos Alcohólicos". Ella había configurado el nombre tiempo antes. Tenía una mente un poco divertida.
Este tenía el propósito de juntar a sus amigos cuando tuvieran alguna noticia, chisme o simplemente hablar. De vez en cuando acordaban verse en algún lugar, eran compañeros de preparatoria así que no había problema en ello.
Los mensajes decían:
Veronica:
Oigan
¿Cuando van a ir por el Horario?
Laura:
Es el dos ¿No?
Vamos a pasear
Faviola:
Yo ahorita no puedo salir
Me recetaron reposo
Laura:
Agua fiestas
Y es hasta el otro mes
Jose:
¿A donde iras?
Laura:
Contigo a sendero el miercoles
Verónica:
Es el 28, 29 de abril. El 1 y 2 de mayo (Creo)
Laura:
Ah, yo el 2 de Mayo
Fiesta Vero ¿Si o si?
Veronica:
Nel. Me quedaron todos mal en la pasada
Laura:
Yo si iba a ir, pero soy pobre y no tengo dinero. De hecho estoy buscando trabajo ¿Alguien? ¿No?
Veronica:
No
¿Vamos por el horario todos el 1? QwQ
Dejo de escribir después de eso, había planeado una fiesta para su cumpleaños anteriormente, pero a ultima hora la mayoría cancelo. Pese a eso pensó que se podría volver a ver todos, ya que muchos se cambiarían de turno y seria casi imposible volverse a ver. Pero cambiaron de tema después de su comentario y dejo de leer después de eso.
La pelicastaño esperaba que sus amigos le hiciera caso con ese comentario y realmente fueran todos a verse ese día. Así que con ansías espero que llegase el día, aunque puede que tal vez no fuese lo que esperaba.
En algún lugar de Universo de Mobius. Un chico con aspecto de zorro color amarillo con bata, pantalones y zapatos blancos estaba observando sus avances de sus experimentos.
El zorro amarillo sostenía una taza de café mientras miraba fijamente la pantalla enorme frente a el - Mm...
¿No estas trabajando mucho? - Decia una vampira de cabello naranja recogido en una coleta y un fleco cubriendo su ojo derecho.
No. Tengo 10 minutos de descanso, en esos se cuenta sueño y comida- Decía el zorro mirando- Pienso mucho en mi- Dijo lo ultimo con algo de ironía.
Ash, vamos. Descansa un poco mas. No sera el fin del mundo por unos minutos de mas que descanses - Decía la pelinaranja alfo molesta por el comportamiento de su gemelo.
Bueno, bueno. Esta bien. Descansare un poco- Dijo rindiéndose ante los comentario de su hermana-
Me alegra oír eso- Dijo con alegría su gemela.
Ambos se retiraron después de eso a la casa del zorro mientras que su hermana lo acompañaba para asegurarse que este se durmiera.
Sin embargo, algo dentro del laboratorio estaba pasando que no era bueno. Dentro de la pantalla al parecer un punto rojo estaba palpitando fuera del universo de estos y en las anotaciones alado de este decía... "Quiebre de la linea espacio-tiempo"
Dichos mensajes eran enviados a un grupo en Whatsshapp llamada "Anónimos Alcohólicos". Ella había configurado el nombre tiempo antes. Tenía una mente un poco divertida.
Este tenía el propósito de juntar a sus amigos cuando tuvieran alguna noticia, chisme o simplemente hablar. De vez en cuando acordaban verse en algún lugar, eran compañeros de preparatoria así que no había problema en ello.
Los mensajes decían:
Veronica:
Oigan
¿Cuando van a ir por el Horario?
Laura:
Es el dos ¿No?
Vamos a pasear
Faviola:
Yo ahorita no puedo salir
Me recetaron reposo
Laura:
Agua fiestas
Y es hasta el otro mes
Jose:
¿A donde iras?
Laura:
Contigo a sendero el miercoles
Verónica:
Es el 28, 29 de abril. El 1 y 2 de mayo (Creo)
Laura:
Ah, yo el 2 de Mayo
Fiesta Vero ¿Si o si?
Veronica:
Nel. Me quedaron todos mal en la pasada
Laura:
Yo si iba a ir, pero soy pobre y no tengo dinero. De hecho estoy buscando trabajo ¿Alguien? ¿No?
Veronica:
No
¿Vamos por el horario todos el 1? QwQ
Dejo de escribir después de eso, había planeado una fiesta para su cumpleaños anteriormente, pero a ultima hora la mayoría cancelo. Pese a eso pensó que se podría volver a ver todos, ya que muchos se cambiarían de turno y seria casi imposible volverse a ver. Pero cambiaron de tema después de su comentario y dejo de leer después de eso.
La pelicastaño esperaba que sus amigos le hiciera caso con ese comentario y realmente fueran todos a verse ese día. Así que con ansías espero que llegase el día, aunque puede que tal vez no fuese lo que esperaba.
En algún lugar de Universo de Mobius. Un chico con aspecto de zorro color amarillo con bata, pantalones y zapatos blancos estaba observando sus avances de sus experimentos.
El zorro amarillo sostenía una taza de café mientras miraba fijamente la pantalla enorme frente a el - Mm...
¿No estas trabajando mucho? - Decia una vampira de cabello naranja recogido en una coleta y un fleco cubriendo su ojo derecho.
No. Tengo 10 minutos de descanso, en esos se cuenta sueño y comida- Decía el zorro mirando- Pienso mucho en mi- Dijo lo ultimo con algo de ironía.
Ash, vamos. Descansa un poco mas. No sera el fin del mundo por unos minutos de mas que descanses - Decía la pelinaranja alfo molesta por el comportamiento de su gemelo.
Bueno, bueno. Esta bien. Descansare un poco- Dijo rindiéndose ante los comentario de su hermana-
Me alegra oír eso- Dijo con alegría su gemela.
Ambos se retiraron después de eso a la casa del zorro mientras que su hermana lo acompañaba para asegurarse que este se durmiera.
Sin embargo, algo dentro del laboratorio estaba pasando que no era bueno. Dentro de la pantalla al parecer un punto rojo estaba palpitando fuera del universo de estos y en las anotaciones alado de este decía... "Quiebre de la linea espacio-tiempo"
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