- ¿Pero qué rayos? - Dijo Abby cuando no entendía lo que veían sus ojos.
Ricardo momentos después de caer, un capa de forma de diamante lo cubrió evitando que cualquier pudieran entrar o romperla.
- ¿Que carajos es esto? - Decía Cesar totalmente confundido por la escena.
- Que este men se convirtió en vampiro - Dijo su compañero Edrian haciendo referencia a un saga de películas.
- ¡Ja! Te pasaste - Después miro a su alrededor - ¿Donde esta Max? - Sin saber porque dijo Max en vez del verdadero nombre de su amigo.
- Hola linda - Dijo el pelirrojo besando la mano de la ojiceleste.
- A-Ah - Estaba muy asustada y confundida la ojiceleste por su comportamiento tan extraño.
- ¡Oye aléjate de ella! - Decía Mariana al ver las intenciones de su contrario, de inmediato de acerco para darle un golpe por detrás pero este se mueve de forma hábil y evita los golpes - ¿Pero qué? -
Al evitar a Mariana se va con la otra mujer más cercana la cual era Abby - Hola lindura - Se acercaba a su cara para darle un beso.
- Eh?! ¡Aléjate! - Dijo esto colocando sus manos para tapar su cara, pero en ese momento de estas salen un campo color blanco y azul que lo aleja de ella.
Este iba a chocar con un árbol que estaba cerca de Kary y José. El ojirojo sin saber cómo se le elevo rápidamente para evitar el choque y su contraria desapareció, provocando que este chocara con el árbol - Tsk - Se quejó al recibir el golpe.
Abby al darse cuenta de lo que hizo miro sus manos confundida - ¿Q-Que fue eso? - Dijo algo maravillada.
- ¿Cómo hiciste eso? - Dijo entre curiosa y algo asustada la pelimorado.
- N-No lose... - Dijo aun sorprendida por lo que había pasado.
José se bajó lentamente a la tierra mirándose así mismo sin comprender como logro subir. Después de unos segundo comenzó a buscar a su amada - ¿!Kary!? ¿¡Amor!? -
- Estoy aquí - Dijo una voz femenina cerca de él.
- Eh? ¿Kary? - Confundido la buscaba por todos lados.
Kary apareció a su lado sujetando su brazo - Estoy aquí -
- Eh? ¿Cómo hiciste eso? - Dijo el ojirojo.
- No lose... Me asuste, creí que me pegaría, me di cuenta que no tenía sombra, cuando dijiste que no me veías supe que pasaba - Explico su novia.
- Lo importante es que estas bien - La abrazo fuerte.
- Wow, wow. ¿Qué está pasando aquí? - Cesar ya algo harto de todo lo que pasaba hizo el comentario.
De repente todos recibieron un dolor de cabeza sumamente fuerte y llevaron sus manos a ellas, algunos se arrodillaron por lo fuerte que era ese dolor.
- ¿Q-Que es esto? - Dijo Mariana adolorida.
El dolor fue disminuyendo, pero algunos se quedaron algo raros mirándose. Al parecer las palabras del peliamarillo fueron ciertas. Ahora tenían en sus mentes lo recuerdos de lo que eran ahora.
La capsula donde se encontraba Ricardo se abrió, este abrió los ojos lentamente y se quejaba por el dolor en cabeza - ¡Tsk! - Se levantó de a poco mientras se sujetaba la cabeza.
- ¡Ricardo! - Cesar volteo a mirarlo, pero antes de que hiciera algo, su otro compañero ya se había adelantado.
- ¿Estas bien amigo? - Edrian lo sujeto para que se levanta y lo miraba preocupado.
- Si estoy bien. Gracias - Dijo mientras levantaba la mirada - ¿Que paso mientras estaba acostado?... No mejor... ¿Por qué estaba acostado? - Pregunto el ojiverde.
- ¿No recuerdas lo que te hizo Vero? - Pregunto Mariana.
- Ah, si ya recuerdo - Dijo sujetándose la cabeza - Pero... Ya no me duele el estómago - Dijo sorprendido.
- Cuando caíste un tipo capsula en forma de diamante te rodeo - Explico Cesar a su compañero.
- ¿Diamante? - Dijo para mirar su collar y sujetarlo - Ya veo, ya recuerdo -
- ¿Qué cosa? - Dijo Mariana curiosa.
- Este collar fue lo que vieron que me rodeaba. Es de herencia, me lo dio mi mama y pues sana mis heridas y sirve como escudo - Explico mirando a cada uno de sus amigos.
- ¿Cómo sabes todo eso? - Pregunto impresionado el ojiazul.
- Eh? ¿De qué hablas? Si es mi vida como no voy a saber... Esperen... - Dijo pensando un poco en lo que dijo - Es que yo, yo lo recuerdo. Todo lo que dije son mis recuerdos desde que nací pero... hay otros - Dijo totalmente confundido.
- Creo saber que está pasando - Dijo Mariana - No eres el único que tienes dos vidas en tu cabeza. Si recordamos las palabras de ese chico del laboratorio. Dijo que las memorias de quienes somos aquí estarán en nuestras mentes - Explico la peliblanco.
- Pero también dijo que la nuestras de borrarían - Dice Abby le dijo alterada.
- Lose, pero por ahora eso o ha ocurrido, pero no sabemos cuándo pueda tardar en desaparecer - Dijo la peliblanco.
- Entonces todo lo que recuerdo ahora, ¿es mi vida aquí? - Dijo el ojiverde.
- Así es - Dice la ojirojo.
Edrian le susurra algo a su amigo y este abre los ojos sorprendido.
Lo que debemos hacer ahora es que debemos de buscar una forma de saber dónde estamos, porque y como es que podemos salir. Debemos estar juntos y... - Termino de hablar la peliblanco al mirar alrededor y ver que alguien faltaba - ¿Dónde está el mujeriego? -
- ¡No! ¡Espera! - Oyeron a Cesar gritar, al mirarlo se veía como trataba de detener a sus amigos que querías irse.
- Lo siento, pero tengo que ver algo - Dijo el ojiverde para irse con su compañero.
- Lo primero que digo y lo primero que hacen - Dice algo frustrada la peliblanco.
- Lo siento Mariana - Dijo Abby para tomar la mano de Faviola.
- Eh? - Dijo Mariana confundida por las palabras de Abby.
- Pero si todo lo que recuerdo es verdad... Hay varias cosas que necesito responder - Sale corriendo.
Kary le susurra unas cosas a José y este la mira confundido, pero le hizo caso y desaparecieron.
Mariana suspira - Digo que no se separen y es lo primero que hacen - Dijo para sentarse en el suelo.
- Al menos seguimos nosotros - Dijo la ojiceleste.
- Tienes razón Caro - Dijo Mariana.
- Amm... Me llamo Mila - Dijo esto y se sorprendió.
- Cierto... Aquí las cosas son diferentes - Dijo para quedarse pensando.
- Bueno... ¿Que vieron en sus memorias? ¿Qué vidas tienen aquí? - Pregunto el ojiazul.
- Pues... - Dijo Mariana algo rara - Una vida feliz...
- Eh? - La ojiceleste se sorprendió por su comentario.
- Si, es que... Pues mi vida en el... otro lado no era como hubiera querido, o eso creo. Aquí lo que pude ver... Tengo una familia, mis padres están en casa, mi hermana menor también. Nos sabemos cuidar solos, así que no deben estar preocupados por mi ahora... Es gracioso ya que tengo la misma actitud - Dijo con una cara seria, pero en su voz se notaba cierta alegría. Miro a su contraria - ¿Y tú? -
- Pues... Es casi igual, solo que aquí soy más grande, soy maestra y creo que estoy comprometida, aún vivo con mi familia, pero recuerdo que mi novio me dijo días atrás que cuando nos casemos el comprara una casa para ambos - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Ya veo - Dijo la peliblanco.
- Wow - Dijo el ojiazul - Este mundo es muy raro - Dijo mirando hacia el cielo - Digo no he escuchado gritos, alarmas, construcciones o algo por el estilo. Ósea... es más tranquilo, pero no al grado de asustarme, sino agradable.
- ¿Y tú? ¿Qué recuerdos tienes? - Pregunto la peliblanco.
- Ninguno - Soltó el ojiazul.
- Eh?! - Dijo la ojiceleste sorprendida.
- Anda, si la verdad. No nos reiremos - Dijo la peliblanco.
- No, es la verdad, no tengo ningún recuerdo de aquí - Las mira - Solo sé que nací, crecí y ahora me encentro aquí, ah y mi nombre - Dijo relajado.
- Eso es extraño - Dijo la peliblanco.
- Ñe - Dijo para recostarse en el pasto el ojiazul.
- ¿Qué haces? - Pregunto curiosa la ojiceleste.
- Pues... Conociendo a los demás, vendrán después de ver lo que son en este mundo, así que mientras, quiero descansar - Dijo acomodándose en el pasto.
- Tal vez... Tengas razón - Dijo la peliblanco para hacer lo mismo.
Los tres se encontraban relajándose en este nuevo mundo que desconocían, no sabían dónde estaban ni que hacer, así que era lo único que podían hacer. Sin embargo, sus compañeros se encontraban desesperados para así comprobar si lo que vieron era verdad.
Un erizo color rojo iba corriendo buscando la casa en la que habitaba una persona en particular. Cuando la encontró se adentró en ella.
- ¡Ya llegue! - Dijo al abrir la puerta.
- ¡Hasta que llegas! - Dijo la otra persona dentro de la casa quien lavaba los platos.
- Perdón, perdón. Me entretuve - Se acercó a su pareja para quedar atrás de él y darle un beso en la mejilla pero su contrario se alejó. -¿Mm? ¿Me rechazaste un beso?
- Mejor ve a besar a tus amiguitas - Decía el chico enojado mientras lavaba.
- Por favor - Lo voltea para que queden frente a frente. Tú eres el hombre de mi vida. Dijo para acercarse a él y darle un beso.
El menor después de un rato acepto el beso y lo abrazo. Después de un rato se separaron.
- Bueno, ¿qué hiciste para comer? - Pregunto aun abrazando a su pareja.
- Unas galletas ¿Quieres? - Pregunto.
- Sep, te espero en la mesa - Dijo para darle un pico e ir a al comedor.
A pesar de que el tal vez lo engañara con mujeres lo perdonaba, ya que sabía que si volvía y le daba más atención que a las chicas, era porque lo amaba. Ese amor que sentía era especial y único, ninguna chica iba a arrebatarle ese sentimiento tan poderoso, o al menos no por ahora.
En algún lugar de ese lugar se encontraba una casa, dos criaturitas de acercaban hacia ella. Ambas de cabello morado, querían ver si era verdad lo que recuerdan. Así no perdieron tiempo y fueron a donde se supone ellas viven.
Abby al encontrar la casa de detuvo frente a ella - Esta... es... - Algo temerosa veía la casa sin poder creer lo que veía.
Su compañera sin miedo entro a la casa, la confianza de ella era envidiada por su contraria.
- ¡Espera no! - Trato de detener a su compañera, pero cuando lo intento ya estaban dentro de la casa.
- ¿De qué te preocupa? - Sonríe- Esta es mi casa ¿Lo recuerdas? -
Abby aun sin poder asimilar todo miro dentro de la casa, estaba llena de fotos de ella y su compañera. Además otros miembros que en corazón, sabía quiénes eran - Mi familia... - Dijo la ojirojo mirando las fotos - Ahora lose, después de que mis padres no se dieran cuenta de mi mayoría de edad y que debía decidir por mí misma... Vine a vivir contigo - Dijo para mirar a su contraria.
- Así es - Dijo con confianza en su mirada y palabras la pelimorado - Esta casa me la dieron mis padres cuando dije que quería independizarme - Dijo para disponerse a dar vueltas en ella.
- Pero no sabías nada de cómo cuidarla, cocinar o limpiar - Dice la ojirojo.
- Para eso estas aquí - Dice la pelimorado.
- ¡Pff! - Soltó eso para comenzar a reír.
- En este mundo las cosas son muy diferentes - Dijo pensando la pelimorado.
- Si... Y me alegra que sea así - Dijo para ir a la cocina.
- ¿Que vas a hacer? - Pregunto curiosa.
- No has comido nada desde la mañana. Te preparare algo. Pero esta vez sí lava tus platos - Dijo la ojirojo con cierta alegría.
- Jejeje. Claro - Fue y se sentó en la mesa a esperar a su compañera.
Ellas aprovecharon el tiempo para disfrutar lo que tal vez nunca iban a sentir en la realidad, tranquilidad y paz en su interior.
Mientras tanto con cierta pareja las cosas eran un poco más diferentes. La chica estaba muy asustada, su mirada la delataba. Cuando por fin llegaron a aquella casa alejada más que las normales entro rápidamente.
- ¡Tsk! - Dijo para entrar en la barrera invisible que ella había creado para proteger la casa.
- ¡Espera! - La tomo de sus hombros para que se tranquilizara y entrara bien a la casa - Tranquila -
Kary respiro hondo - Si, tienes razón - Dijo más relajada.
- ¿Lista? - Dijo a su novia.
- ¡Si! - Dijo nerviosa per decidida. Al momento abrieron la puerta y entraron a la casa, se adentraron y decidieron subir las escaleras para ir a los cuartos - Bien... - Dijo para abrir la puerta de la habitación.
- ¡Mama! - Dijo un niño pequeño que abraza la pierna de Kary - Que bueno que volviste -
Kary con una sonrisa grande tomo al niño y lo cargo - A mi también me alegra volver -
- ¡Papa! - Dijo una niña un poco más alta que el niño - ¿Por qué llegaron temprano? ¿Ocurrió algo? - Pregunto curiosa la niña.
José la carga - No hija, no pasó nada - Dijo para agarrar su cabello - ¿Y su hermano? – Pregunto.
- Dormido - Dijeron ambos niños.
- Jejeje, dejémoslo dormir, ustedes bajen que les hare de comer - Dijo Kary a sus hijos.
- ¡Yei! Comida de mama - Dijeron los niños para salir corriendo escaleras abajo.
- ¡Con cuidado niños! - Reprendió a los niños José.
- Jejeje, déjalos - Dijo para abrazar a José.
- ¿Estas feliz? - Pregunto José.
- Estoy casada contigo y tengo 3 hermosos hijos. ¿Cómo no voy a estar feliz? - Dijo la ojimorado.
- Jejeje. Lástima que tengamos que cuidarlos tanto -Dice José.
- Lose, pero no es nuestra culpa, es nuestro trabajo - Dijo con desanimo - Pero eso no importa. Bajemos, hay que comer - Dijo para darle un beso y bajar las escaleras.
Kary bajo a cocinar, jugo y hablo con sus hijos junto a José. La pasaban estupendo, sabían que nunca sentirían la felicidad de ese momento, es algo que nunca iban a remplazar por nada del mundo.
Siguiendo en otro lado, nuestros compañeros fueron a un simple cementerio. Algo un poco peculiar para ambos.
- Aquí... ¿Esta? - Pregunto el ojiverde.
Su compañero solo asintió con la cabeza.
Nuestro amigo ojiverde se acercó a una tumba y la miro con una cara de tristeza - Tu madre... Murió protegiéndote a ti y esa gema, para que tú pudieras vivir - Dijo Edrian.
- ¿Y mi padre? - Pregunto serio.
- No sabemos nada del - Dijo Edrian.
- Bien... Me alegra saber que tenemos la misma información - Dijo mirando la tumba.
- Tu y yo somos amigos de la infancia, yo era huérfano y me aceptaron en tu casa, cuando ocurrió esto tu padre desapareció y hemos vivido para vengar la muerte de tu madre - Explico su compañero.
- Este collar me lo dio mi padre para curarme a mi o a cualquier y proteger... La pulsera en mi mano derecha, me la dio mi padre para pelear y luchar por justicia... Y eso hemos hecho - Dijo para voltear a mirarlo - Eres lo único que me queda - Lo abraza.
- Fuiste el hermano que nunca tuve - Dice aceptando el abrazo.
Después de eso fueron y se acostaron en un árbol y en el pasto, comenzaron a hablar de todo lo que hicieron después de ese terrible accidente, pero a pesar de eso, eran felices y eso nadie se los iba a quitar en ese momento.
Pero esto está lejos de acabar, aún falta una pieza en el rompecabezas. Una chica de pelo castaño sigue corriendo después de haber dañado a uno de sus compañeros. Se detuvo al darse cuenta del lugar en donde estaba.
- Este lugar... - Dijo la pelicastaño para acercarse más - No pensé volver después de eso... - Dijo mirando el alrededor.
Era solo un espacio de pasto y algunas flores, solo que con un columpio hecho con cuerdas y una tabla. Un árbol cortado que nunca creció, servía para que la gente se sentara en él y algo muy peculiar era un cuchillo encajado en medio del lugar.
- Je... Sigues ahí - Dijo para acercarse y arrodillarse en frente de el - Te deje ahí después de que dije que no volvería, pero mírame ahora, estoy aquí otra vez... - Dijo esto mirando el cuchillo - Después... Después de que me diera cuenta de que mi corazón no latía... Pero a pesar de eso... - Comenzó a llorar mientras recordaba y decía esas palabras - ¡Pero a pesar de eso el rompió mi corazón! ¡Un corazón que ya no latía! - Dijo casi en un grito mientras lloraba más - Y como mi corazón no lo sentía, no latía - Tomo el cuchillo zafándolo de donde estaba clavado - Quería sentir el dolor... Si el no quiso mi corazón y ya no me sentía viva... Entonces - Elevo el cuchillo - ¡No tiene caso seguir aquí! - Estaba a punto de clavárselo cuando una bala hizo que soltara el cuchillo - Eh?! - Elevo la vista, para encontrarse con 3 personas, 3 hombres que la miraban a ella. Cuando ella miro al que estaba al frente de los demás, lloro más y se abalanzo a él para abrazarlo y llorar en su hombro.
Continuara...
¿Alguna vez has deseado algo con tanto amor? Pero...a pesar de todo sabias que era imposible de cumplir. Acompáñame con esta historia que muestra que lo imposible puede ser posible. Llegando a pasar la barrera del tiempo y espacio
viernes, 12 de mayo de 2017
domingo, 7 de mayo de 2017
Capitulo 2: Un mundo nuevo
- Mm... -Decía la chica al entreabrir los ojos pero esta vez no era por el sonido de llamada de su celular, sino porque la consciencia está volviendo en si para ella.
Inspecciono con la vista los alrededores, levanto la parte de adelante con sus manos al percatarse que se encontraba en un lugar lleno de vegetación, comenzó a dolerle la cabeza, así que por inercia llevaría sus manos a su cabeza, fue ahí que se dio cuenta de algo... - Eh? ¿Que? - Dijo la chica para inmediatamente mirar sus manos.
Ahora poseía guantes y una especie de anillo o pulsera debajo de estos, además de un accesorio en su dedo anular que no le dio mucha importancia. Después de inspeccionar sus manos abrió los ojos en señal se sorpresa y llevo sus manos a su cabeza para encontrarse con unas... ¿Orejas? Si, orejas de animal- ¿Q-Que? - Las toco para verificar que fueran de ella, para asegurarse. Pero desgraciadamente si lo eran.
También pudo percibir que la vista de su ojo izquierdo era bloqueada por un fleco y su cabello era un poco más corto y su vestimenta era diferente - ¿Q-Que es esto? - Dijo algo sorprendida tratando de ver si no era una clase se alucinación o algo así.
Después de asimilarlo recordó los acontecimientos pasados - Eh?... ¡Y-Ya recuerdo! - Se levantó de inmediato para buscar a sus demás compañeros, no tardo mucho, estaban a unos centímetros de ella. Respiro aliviada, camino entre ellos hasta quedar al frente para así mirar mejor el paisaje en el que se encontraba. -No veo nada más que arboles... además este lugar no se me hace familiar en lo absoluto - Dijo para después mirar hacia arriba - ¿Dónde estamos? - Decía con algo de miedo.
- M-mm... - Alcanzo a escuchar detrás suyo donde se encontraban sus amigos, así decidió voltear - Chicos... - Dijo con alivio al saber que estaban bien. Se acercó para ayudar al primero que estaba más cerca. Pero se dio cuenta de algo no mucho después, todos habían cambiando misteriosamente, así que no pudo distinguir quien era, pero no le tomo mucha importancia y siguió con lo que estaba.
- ¿Donde... Dónde estamos? - Dijo una voz femenina que provenía de la persona que estaba ayudando.
- No lose... - Dijo desanimada la chica.
La contrario centro su mirada en ella para mirarla mejor, pero solo hubo sorpresa de su parte, ya que no sabía que era o quien era la que estaba delante de ella - ¿Q-Quien eres? - Dijo con cierto temor.
- Soy yo... Ver- No alcanzo a terminar de hablar porque escucho y sintió alguien cerca. Cuando menos lo pensó ya estaba en la cima de un árbol y una flecha estaba en donde estaba antes hincada.
- ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? - Se oyó una voz femenina en uno de los arboles frente a ella. - ¿No recuerdas que este es mi lado a vigilar? - Dijo imponente.
- ¿A vigilar? No sé si estas más loca de lo que de por sí, pero te equivocas, estas en mi lado - Sin saber porque esas palabras salieron sin pensar... como si supiera con quien estaba hablando.
- Tsk... - Es lo único que se oyó de parte de la chica. Llevo su vista haciendo los demás - ¿Quiénes son ellos? ¿Tus rehenes? - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Eh? - Dijo algo confundida mirando a sus amigos - Ellos... Son mis amigos - Dijo en tono algo extraño mientras bajaba del árbol.
- ¿Amigos? ¡Ja! Por favor. Verónica. No te conozco muy bien, pero sé muy bien que tú casi no tienes amigos - Dijo la chica bajando del árbol y colocándose en un lugar mejor para apreciarla mejor.
Era una chica de la misma estatura que ella, tenía también esas orejas pero no tenía ni los guantes ni esos anillos en las muñecas. Su cabello era negro y sus ojos cafés. Su vestimenta era como la de una colegiala, blusa blanca con rayas en su muñeca y cuello color verde y un moño rojo debajo de ellas. Falda de mismo color que esas rayas, calcetas hasta las rodillas y zapatos del mismo color que sus ojos.
- ¿Quién eres? - Dijo por fin con mucha confusión.
- ¿En serio? ¿Se te borro la memoria? ¡Soy Aome da! - Dijo molesta la pelinegro.
- ¿A...ome? - Dijo muy confundida
Los chicos estaban aún algo anonadados por la caída y el la desorientación donde estaban así que no entendía mucho de todo eso. Pero de repente otra chica cayó a lado de las dos chicas y miro a todos. - Ustedes, vengan conmigo - Ordeno la chica de cabello naranja.
La chica dudosa dijo que sí, la pelinegro y sus amigos fueron a donde la pelinaranja los guiaba. Cuando llegaron fue a un tipo de laboratorio escondido, se adentraron y se encontraron a un chico de espaldas mirando la pantalla frente a el.
- Bryan - Dijo la pelinaranja para llamar su atención.
El chico peliamarillo volteo con una taza de café en sus manos - ¡Oh! Los trajiste - Dijo para después tomarle un sorbo a su café.
- Me dijiste que lo hiciera - Dijo la pelinaranja cruzada de brazos.
- Era lo mínimo que podías hacer - Vuelve a tomar de la taza
- Eh?! ¡¿Qué quieres decir?! - Dijo alterada
- Olvídalo - Tira la taza pero esta desaparece. Aplaude - Bueno. Ahora le diré adiós a mis descansos de 10 minutos. Se voltea y comienza a escribir en ese teclado gigante.
- Bryan ¿Que sucede? ¿Por qué nos trajiste? - Dijo la pelinegro acercándose al peliamarillo.
Siguió escribiendo y después la miro - Por eso - Dice apuntando a la pantalla.
- Eh? - Se volteo para mirar y se sorprendió al darse cuenta de lo que veía.
En la pantalla se podía ver como dos esferas similares a la tierra cocaban entre sí, arriba de esta ilustración decía: Quiebre de la barrera espacio-tiempo.
- No puede ser - Dijo la pelinegro.
- Haber, haber, haber. ¿Qué está pasando aquí? ¡No entiendo nada! - Dijo finalmente un miembro del grupo. Un erizo pelinegro y azul con ojos azules.
Bryan se le queda mirando - Eso quiere decir que dos universos paralelos están chocando entre si
- ¡Eso es imposible! - Protesto una peliblanco. - Es lógicamente imposible.
- Así... Entonces... ¿Por qué están aquí? - Dijo el peliamarillo
- Eh? - Se confundió la peliblanco
- ¿Qué quieres decir? - Dijo la pelicastaño
- Les voy a pedir que pasen a aquella silla, tomare algunas fotos de ustedes. Excepto de ti... Verónica -Dijo mirándola.
- Eh? - Dijo algo confundida la pelicastaño.
- Vamos, no tengo todo el día - Dijo el peliamarillo para que pasaran uno por uno. Al hacerlo este comenzó a teclear y aparecieron las fotos con una letras al lado de estas. Fueran pasando de forma ordenada:
Inspecciono con la vista los alrededores, levanto la parte de adelante con sus manos al percatarse que se encontraba en un lugar lleno de vegetación, comenzó a dolerle la cabeza, así que por inercia llevaría sus manos a su cabeza, fue ahí que se dio cuenta de algo... - Eh? ¿Que? - Dijo la chica para inmediatamente mirar sus manos.
Ahora poseía guantes y una especie de anillo o pulsera debajo de estos, además de un accesorio en su dedo anular que no le dio mucha importancia. Después de inspeccionar sus manos abrió los ojos en señal se sorpresa y llevo sus manos a su cabeza para encontrarse con unas... ¿Orejas? Si, orejas de animal- ¿Q-Que? - Las toco para verificar que fueran de ella, para asegurarse. Pero desgraciadamente si lo eran.
También pudo percibir que la vista de su ojo izquierdo era bloqueada por un fleco y su cabello era un poco más corto y su vestimenta era diferente - ¿Q-Que es esto? - Dijo algo sorprendida tratando de ver si no era una clase se alucinación o algo así.
Después de asimilarlo recordó los acontecimientos pasados - Eh?... ¡Y-Ya recuerdo! - Se levantó de inmediato para buscar a sus demás compañeros, no tardo mucho, estaban a unos centímetros de ella. Respiro aliviada, camino entre ellos hasta quedar al frente para así mirar mejor el paisaje en el que se encontraba. -No veo nada más que arboles... además este lugar no se me hace familiar en lo absoluto - Dijo para después mirar hacia arriba - ¿Dónde estamos? - Decía con algo de miedo.
- M-mm... - Alcanzo a escuchar detrás suyo donde se encontraban sus amigos, así decidió voltear - Chicos... - Dijo con alivio al saber que estaban bien. Se acercó para ayudar al primero que estaba más cerca. Pero se dio cuenta de algo no mucho después, todos habían cambiando misteriosamente, así que no pudo distinguir quien era, pero no le tomo mucha importancia y siguió con lo que estaba.
- ¿Donde... Dónde estamos? - Dijo una voz femenina que provenía de la persona que estaba ayudando.
- No lose... - Dijo desanimada la chica.
La contrario centro su mirada en ella para mirarla mejor, pero solo hubo sorpresa de su parte, ya que no sabía que era o quien era la que estaba delante de ella - ¿Q-Quien eres? - Dijo con cierto temor.
- Soy yo... Ver- No alcanzo a terminar de hablar porque escucho y sintió alguien cerca. Cuando menos lo pensó ya estaba en la cima de un árbol y una flecha estaba en donde estaba antes hincada.
- ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? - Se oyó una voz femenina en uno de los arboles frente a ella. - ¿No recuerdas que este es mi lado a vigilar? - Dijo imponente.
- ¿A vigilar? No sé si estas más loca de lo que de por sí, pero te equivocas, estas en mi lado - Sin saber porque esas palabras salieron sin pensar... como si supiera con quien estaba hablando.
- Tsk... - Es lo único que se oyó de parte de la chica. Llevo su vista haciendo los demás - ¿Quiénes son ellos? ¿Tus rehenes? - Dijo con una sonrisa en la cara.
- Eh? - Dijo algo confundida mirando a sus amigos - Ellos... Son mis amigos - Dijo en tono algo extraño mientras bajaba del árbol.
- ¿Amigos? ¡Ja! Por favor. Verónica. No te conozco muy bien, pero sé muy bien que tú casi no tienes amigos - Dijo la chica bajando del árbol y colocándose en un lugar mejor para apreciarla mejor.
Era una chica de la misma estatura que ella, tenía también esas orejas pero no tenía ni los guantes ni esos anillos en las muñecas. Su cabello era negro y sus ojos cafés. Su vestimenta era como la de una colegiala, blusa blanca con rayas en su muñeca y cuello color verde y un moño rojo debajo de ellas. Falda de mismo color que esas rayas, calcetas hasta las rodillas y zapatos del mismo color que sus ojos.
- ¿Quién eres? - Dijo por fin con mucha confusión.
- ¿En serio? ¿Se te borro la memoria? ¡Soy Aome da! - Dijo molesta la pelinegro.
- ¿A...ome? - Dijo muy confundida
Los chicos estaban aún algo anonadados por la caída y el la desorientación donde estaban así que no entendía mucho de todo eso. Pero de repente otra chica cayó a lado de las dos chicas y miro a todos. - Ustedes, vengan conmigo - Ordeno la chica de cabello naranja.
La chica dudosa dijo que sí, la pelinegro y sus amigos fueron a donde la pelinaranja los guiaba. Cuando llegaron fue a un tipo de laboratorio escondido, se adentraron y se encontraron a un chico de espaldas mirando la pantalla frente a el.
- Bryan - Dijo la pelinaranja para llamar su atención.
El chico peliamarillo volteo con una taza de café en sus manos - ¡Oh! Los trajiste - Dijo para después tomarle un sorbo a su café.
- Me dijiste que lo hiciera - Dijo la pelinaranja cruzada de brazos.
- Era lo mínimo que podías hacer - Vuelve a tomar de la taza
- Eh?! ¡¿Qué quieres decir?! - Dijo alterada
- Olvídalo - Tira la taza pero esta desaparece. Aplaude - Bueno. Ahora le diré adiós a mis descansos de 10 minutos. Se voltea y comienza a escribir en ese teclado gigante.
- Bryan ¿Que sucede? ¿Por qué nos trajiste? - Dijo la pelinegro acercándose al peliamarillo.
Siguió escribiendo y después la miro - Por eso - Dice apuntando a la pantalla.
- Eh? - Se volteo para mirar y se sorprendió al darse cuenta de lo que veía.
En la pantalla se podía ver como dos esferas similares a la tierra cocaban entre sí, arriba de esta ilustración decía: Quiebre de la barrera espacio-tiempo.
- No puede ser - Dijo la pelinegro.
- Haber, haber, haber. ¿Qué está pasando aquí? ¡No entiendo nada! - Dijo finalmente un miembro del grupo. Un erizo pelinegro y azul con ojos azules.
Bryan se le queda mirando - Eso quiere decir que dos universos paralelos están chocando entre si
- ¡Eso es imposible! - Protesto una peliblanco. - Es lógicamente imposible.
- Así... Entonces... ¿Por qué están aquí? - Dijo el peliamarillo
- Eh? - Se confundió la peliblanco
- ¿Qué quieres decir? - Dijo la pelicastaño
- Les voy a pedir que pasen a aquella silla, tomare algunas fotos de ustedes. Excepto de ti... Verónica -Dijo mirándola.
- Eh? - Dijo algo confundida la pelicastaño.
- Vamos, no tengo todo el día - Dijo el peliamarillo para que pasaran uno por uno. Al hacerlo este comenzó a teclear y aparecieron las fotos con una letras al lado de estas. Fueran pasando de forma ordenada:
- ¿Qué es eso? - Dijo la peliblanco confundida.
- Eso... Son ustedes - Dijo el peliamarillo.
- ¿! Que ¡? - Se oyó de unísono entre todo el grupo.
- P-Pero... Nosotros... Nosotros éramos... - Dijo algo incrédula.
- ¡Eso... Eso es mentira! - Dijo la pelimorada desesperada y abrazándose a si misma.
- ¿Qué quieres decir con eso Bryan? - Pregunto dudosa la pelinegro.
- La cosa es... que en vez de que ellos vinieran como realmente son, entraron en los cuerpos de personas existentes en nuestro universo -Dijo el peliamarillo.
Todos quedaron asombrados con esa explicación.
- Pronto las memorias de las personas que ahora son estarán en sus mentes... Y probablemente pierdan las verdaderas - Dijo el peliamarillo con algo de desanimo.
La pelicastaña que se encontraba recargada en la pared se levanta y comienza a caminar fuera del lugar.
- Creo... creo que le afecto - El peliamarillo se dio la vuelta y siguió escribiendo en ese teclado mientras la pelinegro se fue y los demás salieron del laboratorio.
- Esto es... increíble... - Dijo la zorra ojirojo.
- ¡Sigo sin entender nada de esto! - Dijo el ojiazul.
- Mientras estemos todos juntos será mejor - Dijo el erizo ojirojo abrazando a la ojiazul.
- Tienes razón amor - Dijo la ojiazul.
Los demás permanecían en silencio, no sabían que pensar ni que decir, estaban muertos del miedo y de la angustia. ¿Que quería decir todo eso que escucharon allá dentro? Es algo que trataban de descifrar en sus mentes.
- Esto tiene que ser una broma o !un sueño! - Dijo para alentar la peliblanco - ¿Tu qué dices Vero? - Trato de llamar la atención de su compañera pero esta no volteo.
- ¿Vero? - Dijo tímida la ojiceleste.
La pelicastaño se detuvo y suspiro.
- Oye, tenemos que hallar la forma de darle sentido a todo esto - Prosiguió la peliblanco - Sé que todo esto es una br- Fue interrumpida por la pelicastaño.
- Basta... No sigas... - Dijo totalmente seria la pelicastaño.
- ¿Qué te pasa? - Dijo la ojirojo preocupada.
- Esto es real, no traten de darle mucha lógicas, a veces las cosas no siempre deben de tener una respuesta -Dijo la pelicastaño son voltear a ver a su compañeros.
- Sabes que eso no es una respuesta para mi - Respondió la peliblanco.
Volteo para mirarla la pelicastaño - Pues acostúmbrate. Ya que así es. Esto no es lo que conocemos, no somos lo que éramos. ¡No sabemos quiénes somos! - Dijo gritando la pelicastaño que al parecer estaba más alterada que todos ahí.
La peliblanco estaba por darle una cachetada a su compañera para que entrara en razón, pero su contraria la detuvo.
- ¿No lo entiendes?... No somos los de antes... - Dijo la pelicastaño con la cabeza agachada.
- ¡Tú eres la que no entiende! Se perfectamente cómo eres, así que no me impresiona este comportamiento ocasionado por el miedo - Se defendía la peliblanco mientras trataba de zafarse del agarra de su contraria.
- Je... Ya veo... - Suelta la muñeca de su compañera.
- ¿Ahora lo entiendes? - Dijo la peliblanco mientras se sobaba la mano.
No hubo respuesta de parte de la pelicastaño, solo seguía en la misma posición.
- ¿Vero? - Preguntaba la pelimorado.
- ¡Vero reacciona! - Dijo desesperado el ojiverde mientras se acercó para tomarla de los hombros, pero en el momento en que lo hizo, ella desapareció - Eh? - Estaba asustada y muy confundido, de repente apareció frente a él y le dio un rodillazo haciéndolo caer - Cof, cof - Escupía y trataba de reunir el aire que la pelicastaño le robo.
- ¡Ricardo! - Dijo el ojiazul acercándose a su compañero para asegurarse que estaba bien, el pelinegro y el pelirojo hicieron lo mismo.
- Vero... ¿Qué te sucede? Pregunto asustada la ojiceleste.
La pelicastaño se miró las manos y luego miro a su amigo tirado en el suelo para así proseguir y mirar a sus amigas aterradas - Yo... Lo siento - Dijo para luego salir corriendo como un rayo lejos de ahí.
- ¡Vero! - Grito la ojiceleste.
La ojirojo estaba dispuesta a salir corriendo pero la peliblanco de lo impidió - Déjala... Creo que... Debe de estar sola - Dijo con seriedad absoluta mientras miraba como se alejaba.
Después de unos segundos se acercaron con su compañero para ver cómo se encontraba.
- ¿Pero qué?... ¿WTF? - Exclamo ojiazul.
- ¿Qué es esto? - Dijo el peliblanco
Continuará...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









